Las nuevas inversiones en energías limpias a nivel mundial cayeron 18% el año pasado, para registrar US$287,5MM, a pesar de ser un año récord para la inversión en energía eólica marina, de acuerdo a los últimos datos de Bloomberg New Energy Finance (BNEF).

En 2016, el desplome en la inversión global, anticipado por débiles datos trimestrales durante el año, reflejó una caída más pronunciada en el precio de los equipos, particularmente en energía fotovoltaica. Sin embargo, también hubo un marcado enfriamiento en dos mercados clave, China y Japón. La inversión en energías limpias en China fue de US$87,8MM, 26% menos que el máximo histórico de 2015 (US$119,1MM), mientras en Japón la inversión representó US$22,8MM, 43% menos que el año anterior.

Justin Wu, jefe de Asia para BNEF, agregó: “Después de años de inversiones récord impulsadas por algunas de las tarifas más generosas a nivel global, China y Japón recortaron la construcción de proyectos de gran escala para diferir la capacidad de producción a infraestructura ya instalada.

“China se enfrenta a una desaceleración en la demanda de energía y un creciente recorte en la producción de energía solar y eólica. El gobierno ahora se está enfocando en la inversión en redes de distribución y en reformar el mercado de la energía para que las renovables ya instaladas puedan explotar su potencial completo. En Japón, el crecimiento futuro no vendrá de grandes proyectos de escala comercial, sino de sistemas solares instalados en los techos de las casas de los consumidores interesados en los crecientes beneficios de la economía del auto-consumo”.

En 2016, la energía eólica marina se convirtió en el sector más destacado en el panorama global de la energía limpia. Los compromisos de gasto de capital en esta tecnología alcanzaron US$29,9MM en el año, 40% por encima de 2015, mientras los desarrolladores aprovecharon las ventajas de una mejor economía, como resultado de mejor conocimiento de la construcción y turbinas más grandes.

La cifra récord del año pasado incluyó el convenio del mayor proyecto en energía eólica marina en la historia, la formación en la costa del Reino Unido del proyecto Hornsea de Dong Enery, con miras a producir 1,2GW a un costo de US$5,7MM, junto con más de 14 parques eólicos de más de 100MW en aguas británicas, alemanas, belgas, danesas y chinas, con valores de entre US$391 millones y US$3,9MM.

Jon Moore, director ejecutivo de BNEF, comentó: “El récord en energía eólica marina el año pasado muestra que esta tecnología ha dado mayores pasos en términos de rentabilidad, y está comprobando su rentabilidad y rendimiento. Europa registró US$25,8MM de inversión en energía eólica, a eso se suman los US$4,1MM de China. Se espera la apertura de nuevos mercados en Estados Unidos y Taiwan, también”.

A pesar que la inversión general en energías limpias durante 2016 cayó, la capacidad total instalada creció. Las estimaciones de los equipos de análisis de BNEF registran que hubo un aumento de 70GW de energía solar el año pasado, por encima de los 56GW en 2015; además de los 56,5GW en energías eólicas, por debajo de los 63GW del año pasado, sin embargo, es la segunda cifra más alta en la historia.

División geográfica

En Estados Unidos, la inversión en energías limpias cayó 7% para terminar en US$58,6 billones, mientras los desarrolladores tomaron tiempo para ajustar los proyectos solares y eólicos elegibles para los créditos fiscales ampliados por el Congreso en diciembre de 2015. Canadá cayó 46%, con US$2,4MM.

La inversión en toda la región Asia-Pacífico, incluyendo China e India decreció 26%, en US$135MM, lo que representa alrededor del 47% a nivel mundial. India casi igualó su nivel de 2015 en US$9,6MM, con varias plantas solares de gran escala en proceso.

Europa creció 3% en US$70,9MM, ayudada por proyectos eólicos marinos y también por el mayor proyecto terrestre financiado en la historia, el complejo Fosen de 1GW y con una inversión de US$1,3MM en Noruega. El Reino Unido lideró la región europea por tercer año consecutivo, con una inversión de US$25,9MM, 2% por encima del año pasado, mientras que Alemania ocupó el segundo puesto con US$15,2MM, 16% menos. Francia alcanzó US$3,6MM, 5% menos, y Bélgica US$3MM, 179% menos, mientras Dinamarca registró un crecimiento del 102% con US$2,7MM, Suiza 85% con US$2MM e Italia el 11% con US$2,3MM.

Entre las naciones en desarrollo, muchas observaron un desliz en la inversión con proyectos que ganaron licitaciones de producción de energías renovables durante 2016 porque no aseguraron financiamiento antes de terminar el año. La inversión en Sudáfrica cayó 76% con US$914 millones, mientras Chile registró una caída de 80% con US$821 millones, México cayó 59% con US$1.000 millones y Uruguay 74% con US$429 millones. Brasil registró una ligera caída de 5%, alcanzando los US$6,8MM.

Uno de los países emergentes en dar un resultado contrario fue Jordania, que por primera vez superó la barrera de los miles de millones de dólares, con un crecimiento de 142% en US$1,2MM durante 2016.

Inversión por categoría y sector en 2016

Como cada año, los proyectos de gran escala fueron la categoría con la inversión más grande en energías limpias. Esto representó US$187,1MM el año pasado, 21% menos que durante 2015. Los siete financiamientos más grandes del año fueron proyectos eólicos marinos en Europa, pero también hubo grandes negociaciones en proyectos eólicos marinos en China (el complejo Hebel Laoting Putidao, con una inversión estimada de US$810 millones y capacidad de producción de 300MW), en solar térmica (los 110MW de la planta Ashalim II Negev de US$805 millones en Israel), de solar fotovoltaica (el proyecto 31 Dominion SBL, con 580MW y un estimado de US$702 millones), de biomasa (el proyecto Tees en el Reino Unido, 299MW y US$841 millones) y en energía geotérmica (la instalación ENDE Laguna Colorada en Bolivia, 100MW y $612M).

Entre otras categorías de inversión, los proyectos de pequeña escala con capacidad menor a 1MW, incluyendo energía solar fotovoltaica en techos, atrajo 28% menos en inversión que el año pasado, cerrando 2016 con un total de US$39.8MM. La mayor parte de esta caída anual reflejó la caída de los costos de sistemas fotovoltaicos, más que una caída en el interés de los compradores.

La inversión en empresas de energías limpias en mercados públicos fue de US$12,1MM en 2016, 21% menos. El mayor capital fue levantado por Innogy, la rama de energía renovable de la empresa alemana RWE, que aseguró cerca de US$2,2 millones en su oferta pública inicial, y BYD, la constructora de autos eléctricos china, que atrajo un poco menos de US$2,2MM a través de una emisión de acciones secundarias.

La inversión de capital de riesgo y de capital en compañías de energía limpia aumentó 19% hasta US$7,5MM, con las mayores rondas procedentes de dos negocios de autos eléctricos en China, Le Holdings y WM Motor Technolgoy, levantando US$1,1MM y US$1.000 millones, respectivamente. El desarrollador solar de Estados Unidos, Sunnova, ocupó el tercer lugar con US$300 millones.

El gasto en investigación y desarrollo a nivel corporativo en energías limpias cayó 21%, registrando US$13,4MM, mientras en el sector gubernamental creció 8% con US$14,4MM. Finalmente, el colocamiento en tecnologías inteligentes en cuestión de energía aumentó 68% el año pasado, con US$16MM, ayudado por un salto en el gasto global de medidores inteligentes, de US$8,8MM en 2015 a US$14,4MM.

Considerando a todas las categorías, la energía solar fue una vez más el sector líder, con US$116MM, pero 32% por debajo de su nivel de 2015, debido, en gran parte, a los menores costos por MW. La energía eólica registró US$110,3MM en inversión, 11% menos, mientras las tecnologías energéticas inteligentes atrajeron US$41,6MM, 29% más, biomasa se mantuvo cerca del año anterior con US$6,7MM, y los combustibles fósiles solamente aseguraron US$2,2MM, 37% menos. Los proyectos hidroeléctricos de pequeña escala registraron una disminución de 1%, con US$3,4MM, mientras los servicios con bajas emisiones de carbono atrajeron US$4,3MM, 5% más, geotérmicos US$2,7MM, 17% y la energía marina US$194 millones, 7% por debajo que su nivel de 2015.