Pese al incremento de la producción en julio de este año respecto a junio, la industria ensambladora nacional sigue mostrando signos de contracción, toda vez que el acumulado en los siete primeros meses de 2010 refleja una caída de 13,7%, en comparación con el mismo período de 2009.

El informe de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), correspondiente a julio, sin embargo, señala que en comparación con el mismo mes de 2009, el ensamblaje de autos repuntó 24% para ubicarse en 9.525 unidades.

La comparación con junio de este año también arroja un resultado favorable, tras la manufactura de 383 unidades adicionales a las 8.642 fabricadas en ese mes, lo que representa un alza de 17%.

No todo es oro.  Aunque la producción en el mes de julio de este año evidenció mejoras, la proyección a largo plazo no es igual de optimista.

"Si la situación con la asignación de divisas no mejora, es probable que el último trimestre del año tengamos una situación comprometida", señaló una fuente que prefirió el anonimato, quien ratifica que este 2010 cerrará a lo sumo en 100.000 unidades, 10% por debajo de los números de 2009 y 50% menos que las estimaciones hechas por el Gobierno, que previó para este año una producción de 200.000 unidades.

De hecho, las dificultades para las automotrices comenzaron a evidenciarse en junio de este año, cuando al menos tres de ellas redujeron la tasa de ensamblaje con el fin de maximizar sus inventarios en previsión de un presupuesto de divisas reducido.

Ford, por ejemplo, que hasta mayo venía produciendo a una tasa que superaba las 2.100 unidades mensuales, redujo su manufactura a menos de 1.900 carros al mes; mientras que Chrysler, que venía ensamblando por encima de las 1.200 unidades, bajó a menos de mil la cantidad de autos salidos de sus líneas de producción.

Voceros de la industria han señalado que esta disminución también ha estado influenciada por las dificultades de los proveedores nacionales para el suministro de partes, como consecuencia de la drástica caída de las asignaciones de divisas por parte de Cadivi y la eliminación del mercado de permuta, mecanismo que les permitía satisfacer hasta 30% de sus necesidades de dólares.

Al respecto, la Cámara Venezolana de Fabricantes de Productos Automotores (Favenpa) prevé que este año el sector experimente una caída de 30%, como resultado de la disminución del ensamblaje, la reducción en la asignación de divisas y problemas para la obtención de materia prima nacional.

Crecimiento parcial. El mencionado repunte entre junio y julio de este año estuvo fuertemente apalancado en el aumento de la producción en General Motors Venezolana (GMV), que al cierre del mes había producido 4.520 unidades, un aumento de 77% con respecto a los 2.552 autos ensamblados el mes anterior y de 500% en comparación con los 897 producidos en julio de 2009.

Chrysler, por su parte, logró elevar su manufactura en 31,8%, en comparación con las cifras de junio, mientras que Ford repuntó 2% en el período en cuestión.

En contraparte, MMC Automotriz (productora de las marcas Fuso, Hyundai y Mitsubishi), Iveco, Mack y Toyota retrocedieron en número de unidades ensambladas, situación que según fuentes del sector, es resultado de la caída en las asignaciones de divisas necesarias para la importación de las partes.