Ciudad de México, Excelsior.com.mx. ICA, Pinfra, IDEAL, OHL México y Grupo Carso son las cinco empresas que buscarán participar en la construcción del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), proyecto que requerirá de una inversión de 169 mil millones de pesos (US$12.964 millones).

Pero la edificación de una obra de tales dimensiones no podrá realizarla una sola compañía, por lo cual tendrán que trabajar de manera conjunta para que ésta pueda avanzar inclusive contando con la participación de empresas extranjeras con experiencia en el ramo.

“Son varios trabajos los que se tienen que hacer y, dada la naturaleza de las firmas, tendrían la posibilidad de estudiar la actividad que más se adecue a su forma de trabajar.

“Creo que sí habrá la opción de que varias compañías participen, porque una obra de este tamaño no se había realizado en el país; también podríamos ver algunas compañías internacionales que hayan participado en este tipo de obras para apoyar en su desarrollo”, dijo Marco Medina, especialista de Grupo Financiero BX+.

Experiencia para volar. Uno de los negocios de ICA es el que está enfocado en la operación de un portafolio de infraestructura de largo plazo y otras inversiones, segmento en el que se encuentran terminales aéreas de OMA (Grupo Aeroportuario del Centro Norte), donde mantiene una fuerte participación.

En el ramo de aeropuertos, la firma tiene experiencia que incluye diseño e ingeniería, estructuración financiera, alianzas estratégicas, construcción, operación e inversión patrimonial. Solamente el año pasado los recursos procedentes de las terminales tuvieron un peso de 14 % en el total de sus ingresos.

“Operamos 13 aeropuertos a través de OMA, nuestra subsidiaria que cotiza en Bolsa. Los aeropuertos incluyen Monterrey, la capital industrial de México, y ciudades clave en las regiones norte y centro del país. También un hotel en la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, proveemos otros servicios comerciales y desarrollamos los terrenos dentro y alrededor de nuestros aeropuertos”, explicó ICA en su reporte anual, por lo que tiene probada experiencia en el sector.

Movimientos tácticos. Medina explicó que, en general, el aeropuerto requerirá de varias etapas, una de ellas implica adaptar los terrenos donde se edificará, por lo que otras empresas tendrían la opción de participar.

Aunque Grupo Carso, mediante su división de infraestructura y construcción, se enfoca principalmente en el desarrollo de plataformas, centros comerciales, plantas industriales, oficinas, vivienda, carreteras, presas, plantas de tratamiento de agua, gasoductos y acueductos, el especialista opinó que podría ser una de las beneficiadas con la construcción de un nuevo aeropuerto.

OHL conoce; Pinfra con interés.

La primera se dedica a las carreteras, pero también tiene experiencia en aeropuertos, ya que opera la terminal aérea de Toluca, cuya concesión vence hasta 2055.

Su permiso incluye la administración, operación y la opción de construir y explotar el Aeropuerto Internacional Adolfo López Mateos.

En tanto, Pinfra levantó ocho mil 500 millones de pesos (US$652 millones) de una colocación accionaria subsecuente realizada en julio.

Desde un principio la empresa dijo que parte de esos recursos se destinarían a proyectos con potencial, por lo cual se vería favorecida por las vías de acceso que se tengan que construir para la nueva terminal aérea.

Pero a decir de Grupo Intercam todavía es difícil saber quiénes verdaderamente participarán en la construcción, además de que faltan todavía seis años más para que comience a operar, “por lo que el impacto es todavía lejano”.

Según la SCT, la nueva terminal estará ubicada en 12 mil 500 hectáreas contiguas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (ACIM).