Montevideo. Las empresas importadoras de automotores plantean su preocupación por la caída del 50% en el espacio destinado a la descarga de vehículos en el puerto de Montevideo, advirtiendo que la situación "se puede seguir agravando”.

Julio Martínez, consejero de la Asociación de Comercio Automotor del Uruguay (ACAU), que reúne a las 23 empresas del sector, dijo que “el espacio destinado a la descarga de vehículos y cargas rodantes se redujo aproximadamente un 50%” y detalló que en la principal terminal marítima del país “se pasó de siete hectáreas, unas siete manzanas aproximadamente, a apenas un poco más de tres”.

Para los importadores, la situación se puede seguir agravando en caso de que los barcos que lleguen al puerto de Montevideo no puedan descargar por falta de espacios.

Eso supone, explicó, que “se pasó de cinco mil lugares disponibles en el puerto a alrededor de 2.500". Sin embargo, explicó Martínez, “el tráfico de buques que transporta cargamento rodante no cesó".

Dijo que en 2007 llegaron al puerto de Montevideo 43 buques y en 2012, esa cifra trepó a 81. La ACAU había proyectado en septiembre la gestación de un problema logístico de magnitud: la falta de espacio para la descarga de vehículos en el Puerto de Montevideo.

El dirigente gremial sugiere que el problema no tuvo una solución porque las autoridades de la Administración Nacional de Puertos han priorizado el espacio para otros sectores, como el de los molinos que se destinan para la energía eólica.

Se había estimado que a fines de diciembre de 2013 se instalarían “500 molinos de viento del tamaño del Palacio Salvo, con palas del tamaño de una cuadra”, consigna Martínez.

La principal empresa de la terminal, ATM, planteó a dirigentes de la ACAU tomar un área portuaria abandonada y con basura, "en la que se consiguió lugar para 180 vehículos, aproximadamente”, cuenta el dirigente automotriz.

Martínez opinó que las tres alternativas que se propusieron para ampliar el depósito de los vehículos cero kilómetro que llegan al puerto tienen diferentes problemas y algunas de ellas representan un aumento de gastos a las empresas automotoras.

La falta de espacio explica que “en el mejor de los casos, sacar 660 coches lleva un plazo de cinco días”, declaró el empresario.

Para los importadores, la situación se puede seguir agravando en caso de que los barcos que lleguen al puerto de Montevideo no puedan descargar por falta de espacios.

Dicen que si ello ocurre “el escenario más probable es que se decidan a ir a otros puertos de la región, tales como Santos o Zárate, quedando las cargas a disposición de los consignatarios en dichas terminales”.