Madrid. El gobierno español anunció el miércoles que acelerará sus planes de mejora de infraestructuras con la proyección de licitar obras por valor de 17.000 millones de euros (cerca de US$22.000 millones) entre este año y el próximo bajo la fórmula de colaboración público-privada.

El ministerio de Fomento explicó que en torno al 70% de las inversiones irán destinadas al ferrocarril mientras que el 30% restante se reservarán a la mejora de las infraestructuras viarias.

El plan cuenta con el respaldo del Banco Europeo de Inversiones y el Instituto de Crédito Oficial así como con la colaboración de las patronales bancaria y de las cajas. Las empresas que accedan a los proyectos tendrán que aportar el 20% de recursos propios de los proyectos.

"Las principales entidades financieras del país me han asegurado su participación", dijo el Ministro de Fomento, José Blanco.

El plan está estructurado para que no suponga coste alguno para las maltrechas arcas públicas hasta 2014, ya que hasta ese año, el gobierno no remunerará a las empresas concesionarias.

A partir de ese año, y durante 25 años en el caso de los ferrocarriles y 30 años en el caso de las carreteras, el gobierno pagará un canon anual por los proyectos, que no estará ligado al tráfico de las vías.

"La inversión de los 17.000 millones va a ser asumida en una primera parte por las concesionarias y por las entidades financieras", dijo el presidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero.