Madrid, EFE. ACS, a través de su filial de servicios de ingeniería Cobra, tiene intención de participar también en el consorcio español que pujará por el tren de alta velocidad que se construirá entre Río de Janeiro y Sao Paulo, el proyecto de mayor envergadura que se plantea hoy en el país.

Fuentes del sector precisaron, no obstante, que por el momento no hay nada cerrado al respecto.

Cobra, que cuenta con oficinas en el país latinoamericano, tiene presencia en Brasil, fundamentalmente, en el ámbito de las líneas de transmisión eléctricas.

De hecho, el grupo ACS, a través de sus filiales Cobra, Cymi y CME, cerró el 2012 un acuerdo para vender a una empresa china siete líneas de transmisión eléctrica en Brasil por cerca de US$950 millones.

El pasado martes, la ministra española de Fomento, Ana Pastor, anunció que el consorcio de España se conocerá en "los próximos días", y subrayó en Brasil que las empresas españolas están en condiciones de "cerrar el círculo" para el tren de alta velocidad que proyecta este país y de ocuparse de todas las fases del proceso.

Entre los nombres que han sonado en un primer momento para integrar este consorcio se encuentran la empresa ferroviaria Talgo; la firma de ingeniería Ineco; la multinacional de tecnología y consultoría Indra; de ingeniería y construcción industrial Inabensa o el administrador de infraestructuras ferroviarias Adif.

Aunque habrá que esperar unos días para conocer el listado de empresas que pujarán finalmente en un solo consorcio por un proyecto de más de 500 kilómetros.

Actualmente Brasil tiene millonarios proyectos para ampliar y modernizar todos sus aeropuertos y, en especial, los de las doce ciudades que el año próximo serán subsedes del Mundial de fútbol, entre las que se incluye Río de Janeiro, que en 2016 acogerá además los Juegos Olímpicos.