El grupo español de construcción e ingeniería Isolux Corsán, una de cuyas filiales operaba en Bolivia y que se adjudicó trabajos para la construcción de carreteras y una hidroeléctrica, quebró dejando pasivos por 1.675 millones de euros (US$1.903 millones).

Según una nota de prensa publicada en el portal web del grupo empresarial (www.isoluxcorsan.com), el Consejo de Administración de Isolux Corsán acordó en su reunión del martes solicitar el concurso voluntario de acreedores para las siete sociedades del grupo que están acogidas al artículo 5 bis de la Ley Concursal de España.

La solicitud de concurso afecta a siete empresas: Grupo Isolux Corsán, Corsán-Corviam Construcción, Isolux Ingeniería, GIC Concesiones, Isolux Corsán Servicios, Isolux Corsán Inmobiliaria e Isolux Energy Investments.

Estas compañías suman una plantilla de 1.992 trabajadores, de los que 1.108 corresponden a las entidades con sede en España, incluidos 160 expatriados, y 888 a otros países, informa la compañía.

En la actualidad, un grupo de bancos -- incluyendo Santander, Caixabank y Bankia -- junto con los bonistas de Isolux tienen el 95% del capital del grupo tras canjear préstamos por acciones el verano pasado.

“Las siete empresas acumulan una deuda con proveedores de 405 millones de euros. El endeudamiento financiero total del grupo (incluidas aquellas sociedades que no están inmersas en el 5 bis) al cierre del mes de abril era de 1.270 millones de euros, de los que 557 millones están asociados a la financiación de proyectos”.

En total, sumando la deuda con los proveedores y el endeudamiento financiero del grupo, los pasivos del grupo español ascienden a 1.675 millones de euros, lo que equivale a unos $us 1.903 millones al tipo de cambio actual.

La empresa Corsán-Corviam, filial de Isolux Corsán, abandonó en marzo de este año y sin dar explicaciones la construcción de la carretera entre Ixiamas y San Buenaventura y de la Planta Hidroeléctrica de Miguillas, situada en el norte del departamento de La Paz.

Nuevos administradores. Los nuevos administradores son David Pastor, como presidente, David Vilella, vicepresidente, y la firma Fuster&Partners, persona jurídica que estará representada por Enrique Medina, como vocal.

En la actualidad, un grupo de bancos -- incluyendo Santander, Caixabank y Bankia -- junto con los bonistas de Isolux tienen el 95% del capital del grupo tras canjear préstamos por acciones el verano pasado.

El sindicato CCOO advirtió que el concurso de acreedores podría conllevar que la empresa, que cuenta con una plantilla de unos 3.800 trabajadores según cálculos sindicales, se reduzca en un 75%.

"La plantilla peleará por la defensa de sus puestos de trabajo, con la pretensión de que Caixabank, actual propietario y máximo accionista, se comprometa a mantener la actividad de la empresa, los puestos de trabajo y la garantía del cobro de salarios", dijo CCOO en una nota a clientes.

Isolux dijo que está al día en el pago de las nóminas de sus trabajadores y en sus obligaciones con la Seguridad Social.

Según el sindicato, el grupo contempla la venta de activos como posible fuente de generación de caja durante los próximos meses, incluyendo terrenos de su división inmobiliaria o la desinversión de algunas subsidiarias.

* Con información de La Razón y Reuters.