La empresa española de ingeniería y construcción Técnicas Reunidas (TR) tiene en Bolivia su mejor mercado de Latinoamérica, tras haberse adjudicado contratos en cuatro obras para hidrocarburos por US$1.100 millones.

"Ahora mismo, para nosotros el centro de trabajo en Latinoamérica está radicado aquí en Bolivia", dijo a Efe el gerente general de TR, José Luis Gutiérrez, quien visitó esta semana la ciudad boliviana de Santa Cruz para disertar en un congreso de petróleo y gas.

La compañía ha diseñado, construye y provee la tecnología para la "Planta de Separación de Líquidos Gran Chaco", una de las obras "estrella" del sector petrolero, que se levanta en el sur boliviano.

Técnicas Reunidas obtuvo en 2011 un contrato para construir esta obra por casi US$500 millones por encargo de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), que de forma global invierte en este proyecto US$608 millones.

Se trata de la cuarta obra que tiene a su cargo Técnicas Reunidas en Bolivia, donde también ha trabajado en dos plantas de tratamiento de gas del campo Margarita, gestionado por la española Repsol, y en una refinería de Cochabamba (centro), que está a cargo de YPFB.

La empresa consiguió los contratos en los últimos tres años, pero se presentará a otras licitaciones para hacer más plantas de gas, refino y petroquímica, en el marco de los proyectos de Bolivia para desarrollar sus hidrocarburos y comenzar su industrialización.

"Bolivia para nosotros es muy importante (...) Cuando lo decimos no es mentira, es una vocación verdadera", enfatizó Gutiérrez.

"Nosotros tenemos plena confianza en Bolivia como país y tenemos plena confianza con el Gobierno que actualmente está moviendo y siendo el motor de este desarrollo del país, nos parece muy acertado, nos parece que está teniendo éxito". agregó el ejecutivo.

A su juicio, "las primeras células para desarrollar" el sector con esas nuevas instalaciones están ya implementadas y también hay "un cierto cambio ideológico muy favorable a todo este desarrollo".

"Lo vemos con mucho optimismo y apostamos por él. Nosotros, si hay un buen desarrollo en Bolivia, queremos participar, queremos trabajar (...) siempre desde una perspectiva humilde, contribuyendo, ayudando, sin crear problemas", agregó el empresario.

Sobre la planta de Gran Chaco, que se sitúa cerca de la frontera con Argentina, dijo que será entregada en octubre del 2014.

El proyecto tiene un progreso de cerca del 52%, si se toma en cuenta la ingeniería, provisión de materiales y tecnología, aunque la construcción local en el terreno es 18%, según la firma.

La planta procesará 32 millones de metros cúbicos diarios de gas, casi seis veces más que la capacidad de una instalación similar entregada este mes a YPFB por la argentina AESA en la región oriental boliviana de Santa Cruz, fronteriza con Brasil.

Las plantas tienen como objetivo separar los componentes líquidos del gas exportado a Brasil y Argentina, de los que se obtienen gasolinas y gas licuado para el mercado interno y el externo, aunque la planta de Gran Chaco además permitirá la obtención del etano.

Este último producto como materia prima pondrá a Bolivia en las puertas de dar el salto a la industria petroquímica, una meta del gobierno de Evo Morales que podría concretarse con la construcción de un nuevo complejo para ese propósito en 2017 o 2018.

En ese sentido, Gutiérrez destacó que Gran Chaco es un proyecto "clave" para YPFB "porque es el principio de muchos proyectos que vienen aguas abajo, porque es como una cascada" en petroquímica.

Con todo, uno de los problemas que hizo notar es la "escasez de la mano de obra cualificada para la construcción" de esas obras en Bolivia, que deben resolver para evitar los retrasos en la entrega.

Según Gutiérrez, es preciso formar "con urgencia" técnicos en la construcción de esas infraestructuras, un problema que también ha reconocido YPFB ante la carencia no sólo de ingenieros geólogos o geofísicos, sino también de soldadores, electricistas y mecánicos.

Pese a no existir todo el personal necesario, las empresas en este tipo de proyectos están obligadas a contratar a bolivianos sobre los extranjeros, en una relación de 85 a 15.