Los principales indicadores bancarios de la región reflejan que la situación financiera es estable y sólida. Además el sector crece pese a la disminución general de las tasas de interés. Se trata de un negocio rentable y sostenible, que además ostenta mejoras en los niveles de bancarización. En el año cerrado el 30 de junio del 2013, los 250 mayores bancos latinoamericanos sumaron US$3,9 billones (millones de millones) en activos. Además, el monto en utilidades obtenido alcanzó US$47.455 millones, mostrando un crecimiento de 4,7%.

Sin embargo, las tasas de crecimiento según país se dispersan de la media. Mientras que los 67 bancos de Brasil que aparecen en el listado de los 250 mayores incrementaron sus activos en 7,8% en promedio durante 2012-2013, los 29 bancos mexicanos crecieron a 17,1%, mientras que los bancos argentinos sólo crecieron en 2,6% respecto al 2012.

En cuanto a las utilidades, los bancos mexicanos fueron los que más crecieron. El conjunto de estos bancos promedió un incremento de utilidades de 25,8%. Cerca de esas cifras estuvieron los bancos brasileños (24,7%). De tal modo, los bancos de México y Brasil responden a estos crecimientos con el aumento sostenido de las carteras de crédito, las que tuvieron variaciones de 14,6% y 12,3%, respectivamente. No tan buenos resultados, en cuanto a utilidades, muestran los bancos de los países de la cuenca Pacífico sur, pues Perú, Chile y Colombia registraron caídas en sus utilidades en 6,3%, 5,0% y 4,7%, respectivamente.

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