Bastó con un “sí” del regulador antimonopolios de México para que la Afore XXI Banorte concretara la compra de la Afore Bancomer, propiedad del banco español BBVA, por US$ 1.600 millones y se convirtiera en la mayor administradora de fondos de pensiones de México. “Algo no menor, entendiendo que estos fondos se han transformado en un negocio tremendo en toda América Latina”, explica Enrique Díaz Ortega, profesor de la Escuela de Administración de Negocios para Graduados (ESAN) en Perú y consultor internacional en Mercado de Valores y Sistemas Previsionales.

2012 fue un año clave, ya que el mercado de los fondos de pensiones de la región fue testigo del éxodo de capitales extranjeros. No sólo BBVA dejó los sistemas de ahorro de la región, sino que el Grupo de Inversiones Suramericana compró los activos de la compañía holandesa ING en América Latina por un monto que superó los US$ 3.700 millones. De acuerdo con Sandra Petroncare, del Business School São Paulo, esto se explica principalmente por la crisis que viven los países europeos y el desplome de los mercados en el viejo continente, lo que obligó a los grandes inversionistas a rearmar sus carteras y obtener liquidez. En cambio, los países latinoamericanos vieron cómo éste era el momento para actuar y consolidar su papel en la región, expresa.

Los grandes grupos financieros de cada país han puesto sus ojos en el mercado regional de pensiones. En esto ha sido clave el mayor crecimiento demográfico que ha experimentado América Latina y el consiguiente aumento de cotizantes. Según cifras de la Federación Internacional de Administradoras de Fondos de Pensiones (FIAP), en 2012 el número de afiliados a los sistemas de pensiones obligatorios en países como México superaba los 46 millones de trabajadores, en Colombia 10 millones, en Chile 9 millones y en Perú 5 millones.

Zona de inversión

La reforma previsional ya superó la mayoría de edad en los países donde se ha aplicado. Desde entonces el pozo no ha parado de crecer. En Chile,éste supera los US$ 151.000 millones (ver gráfico) y está en manos de las llamadas AFP, lideradas por Provida, Habitat, Capital (del Grupo Sura) y Cuprum. En México los fondos ascienden a US$ 129.000 millones y están a cargo de las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORE), entre las que destacan Banorte, Banamex y Sura. En Colombia los líderes son Protección (del Grupo Sura) y Porvenir, y en Perú destacan Integra y Prima.

“Es un negocio de escala en que los conglomerados se ven potenciados. Los patrimonios pueden ser destinados en proyectos u obras de infraestructura administradas por privados”, explica Enrique Díaz, de la ESAN. “Hoy las pensiones son vistas como una gran fuente de inversión que permite a los privados expandir sus negocios”, agrega.

Latinoamérica presenta varias garantías importantes para las empresas financieras. “La región cuenta con altas tasas de crecimiento y brinda una cobertura de activos frente a riesgos como consecuencia de la ‘guerra de divisas’ que se podría profundizar en las próximas décadas”, recalca Gino Lorenzini, fundador de “Felices y Forrados”, sitio chileno de información previsional.

¿Hacia dónde apuntan estos inversionistas institucionales para asegurar la rentabilidad de largo plazo de sus cotizaciones? El tema tiene varias aristas. En una columna reciente, publicada por AméricaEconomía, John Edmunds, profesor de Finanzas de Babson College, destaca el rol que cumplen los fondos de pensiones locales en dinamizar los mercados financieros, no sólo los de renta fija, sino especialmente los de bonos corporativos. Así no es de extrañar que hasta fines del año pasado, en Chile la cartera de inversión de los fondos estuviese compuesta por un 8% de bonos de empresas y efectos de comercio. O que en México el 17,5%  de los fondos estuviese en papeles corporativos, involucrados en empresas y proyectos productivos.

¿Pierden algo los privados en los fondos de pensiones? Según los especialistas, los fondos de pensiones son un ‘negocio redondo’, en que los privados no tienen grandes riesgos en la mayoría de los países. “En Chile, por ejemplo, por cada cotización el administrador obtiene un porcentaje para él y el resto lo invierte. En ningún caso el administrador se ve perjudicado”, indica Alejandro Maureira, economista jefe de Adventure Capital y profesor de la Universidad Andrés Bello en Chile.

Números de la suerte

En 2013 el panorama para los fondos de pensiones latinoamericanos debiese continuar siendo favorable. De acuerdo a los expertos, será un buen año para potenciar la inversión en renta variable. “En países donde las administradoras tengan un mayor componente de inversión en el extranjero (ver gráfico), las tasas de rentabilidad debiesen superar el 10% o 12%”, explica Alejandro Maureira, de Adventure Capital en Chile.

Sin embargo, todo no será miel sobre hojuelas para las administradoras. En Chile, por ejemplo, ya han surgido algunas voces críticas a los sistemas de capitalización individual, alegando por la variabilidad de las comisiones de las AFP. Para algunos especialistas, como Gino Lorenzini, de Felicies y Forrados, a futuro la clave será crear un esquema de incentivos variables, es decir, sólo en la medida en que las administradoras consigan una mejor rentabilidad para los ahorros, ellas podrán aumentar sus ganancias.

Para Luis Sayeg Seade, director general de la Afore Banamex, el principal desafìo será flexibilizar el régimen de inversión y mejorar los rendimientos ajustados, sobre todo en el caso mexicano.

Además, hay que ver cómo los privados amplían su campo de actuación hacia los sistemas complementarios, tal y como lo hacen en Brasil grupos como Bradesco, BB/Mapfre, Itaú, Santander y otros.

Así como en 2012, este año también debiese estar marcado por una fuerte actividad en los negocios de las rentas vitalicias. No es de extrañar que compañías como Sura, con presencia en seis países de la región, consoliden sus negocios aún más. “En 2015 esperamos abrir la compañía en los principales mercados, incluyendo el estadounidense”, expresa Andrés Castro, presidente de Sura Asset Management Latinoamérica.

Sin embargo, ¿quién podría descartar que en algunos años vuelvan los fondos europeos a la región? Para entonces, es probable que el enfrentamiento entre los actores locales y extranjeros sea mucho más duro.