El plazo judicial para que el Banco República (BROU) pagara el aval al fideicomiso de Pluna venció a finales de diciembre, pero dos meses después el BROU aún no ha pagado. En contrapartida, el Estado sí pagó este 15 de febrero al Scotiabank una nueva cuota de los siete aviones Bombardier, cotizada en más de US$8 millones, informaron fuentes oficiales.

El fideicomisario, Javier Liberman, se reunió el martes con integrantes del gobierno para estudiar qué camino judicial tomar ante la falta de pago del BROU, informaron fuentes del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Liberman fue consultado al respecto, pero el funcionario prefirió no hacer declaraciones.

Pese a no volar desde julio, en los últimos siete meses Pluna generó gastos al Estado por encima de los US$21 millones. Hasta el 21 noviembre, cuando se accedió a documentos oficiales del MEF, se habían gastado US$13,2 millones. Ahora se le debe agregar los US$8 millones de la nueva cuota. Además de los pagos al Scotiabank, el fideicomiso abonó sueldos al personal y costeó los materiales para mantener en condiciones de vuelo los siete aviones rematados sin éxito el 1 de octubre y los otros seis que fueron adquiridos por Pluna bajo contrato de leasing al Export Development Canadá.

En esa tarea trabajan unos 40 funcionarios de la exaerolínea de bandera.

Intimación judicial. El 7 de diciembre, Liberman intimó al BROU en el juzgado civil de Octavo Turno. El banco tenía un plazo de diez días para pagar los US$13.885.156 que le debe al fideicomiso. Vencido el plazo, el BROU no cumplió con la obligación.

En el mediodía del 1 de octubre, el BROU le otorgó el aval a la empresa española Cosmo para presentarse en la subasta de siete aviones de la ex Pluna.

El beneficiario del aval, según el documento, es el MEF, cuando, según la ley de concurso de Pluna, debería ser el fideicomiso que administra los bienes de la aerolínea en quiebra. Ante este error, el 26 de octubre, el MEF “otorgó ‘cesión de créditos’ a favor del fideicomiso, transfiriéndole todos los derechos emergentes del aval”, aclaró el ministerio en un comunicado.

El 1 de noviembre, el fideicomiso notificó al BROU que había adquirido los créditos del aval y le requirió el pago. “Por nota del 6 de noviembre de 2012, el BROU se ha negado a pagar el aval, sosteniendo que la cesión de créditos otorgada por el MEF a favor del fideicomiso es nula, por no contar con el consentimiento del BROU y de Cosmo; y que el Fideicomiso debió de haber intimado previamente a Cosmo, antes de exigir el pago del aval”, explicó el MEF en el comunicado.

El ministerio rechazó estos argumentos y sostiene que el fideicomiso adquirió y conserva legítimamente el derecho a cobrar el aval.

Con los mismos argumentos que el MEF, el fideicomiso intimó al BROU ante la justicia civil. “Si bien el BROU se ha opuesto a la cesión del aval, dicha oposición no enerva el derecho del fideicomiso a hacer efectivos los derechos que del mismo surgen”, expresa el fideicomisario en la intimación judicial. El plazo judicial para que el BROU pagara el aval venció el 17 de diciembre, sin que cumpliera con la obligación.

El presidente del BROU, Fernando Calloia, informó a fines de enero de este año que estaba “negociando (con el fideicomiso) la mejor salida para todas las partes”.

El pago del aval por parte del BROU le permitiría iniciar el trámite para la ejecución de la garantía de la aseguradora argentina Boston, que fue la que presentó Cosmo.

Pago de la segunda cuota. El 15 de febrero venció el plazo del BROU para pagar una cuota, cotizada en US$8.767.930, al Scotiabank, ante el que debe responder como garante de los siete aviones.

El decreto del 30 de julio que creó el fideicomiso de Pluna establece que Rentas Generales (la caja del Estado) deberá transferir los recursos necesarios para atender su cumplimiento. El fideicomiso ya pagó una cuota el 15 de agosto de 2012. Aún quedan 21 cuotas. La última vence el 16 de febrero de 2023. El Estado le debe aún al Scotiabank US$135.409.761.