Estados Unidos se ha consolidado como el principal proveedor de alimentos del mercado mexicano, dominando ampliamente el abastecimiento de carnes, productos lácteos, vegetales, botanas, cereales y frutas.

En el caso de la carne, por ejemplo, las importaciones de México sumaron US$3.425 millones de enero a septiembre del 2014, y de ese total 87,1% fue suministrado por Estados Unidos. El resto provino principalmente de Canadá y Chile.

“Compartir una frontera con México da a los exportadores estadounidenses una ventaja competitiva frente a proveedores de terceros países”, dijo José Castellanos, analista del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, en un reporte sobre los alimentos procesados en el mercado mexicano.

En esos mismos nueve meses, México compró del exterior productos lácteos, huevo y miel por US$1,498 millones, de los cuales Estados Unidos aportó 84,8%, dejando en la segunda y tercera posición a Nueva Zelanda y Chile, respectivamente.

“Con una infraestructura de distribución de alimentos en constante mejora, el mercado de México está siendo más atractivo para otros países que quieren exportar a ese país”, planteó Castellanos como desafío para las compañías estadounidenses.

De las compras foráneas que hizo México de frutas y nueces de enero a septiembre del 2014, por US$738 millones, 80,9% tuvo como origen Estados Unidos, colocándose como proveedores minoristas sobre todo Chile y Argentina.

Según la consultoría Euromonitor, 80% de todas las exportaciones de Estados Unidos a México se realizó por camión, 42% de los canales de distribución correspondió a supermercados y 33% a mayoristas y distribuidores (el resto, a exportadores, gobiernos y maquiladores, entre otros).

Los exportadores estadounidenses participan con 70,5% de las importaciones de botanas que realizó México en el mismo periodo (por US$469 millones), y con 76,7% de las compras externas de vegetales (por US$276 millones).

Gran parte de las necesidades externas de México fue abastecida por EU en maíz, arroz, sorgo, centeno, cebada y avena.

“Esta tendencia puede representar un severo riesgo a la seguridad alimentaria de México”, opinó Luz María de la Mora, directora de LMM Consulting, quien dijo que una diversificación puede lograrse con actuales y futuros acuerdos comerciales con países latinoamericanos.

Con las empresas extranjeras compiten unas 170.000 compañías mexicanas registradas en la industria de alimentos y bebidas, que dan empleo a 794.000 personas, de acuerdo con el Inegi.