Buenos Aires. Los estibadores del principal puerto de granos de Argentina iniciaron este miércoles una protesta que podría golpear los embarques de uno de los mayores proveedores agrícolas del mundo, tras fracasar la negociación salarial que mantenían con los exportadores.

Los trabajadores del área de Rosario, una de las principales terminales agrícolas del mundo, bloquearon el acceso a las plantas y puertos de Cargill , Bunge y Aceitera General Deheza (AGD) y podrían lanzar una huelga en otras dársenas de la región en las próximas horas.

Los trabajadores realizan la protesta como modo de presión sobre las empresas agroexportadoras, con las que continuarán negociando el jueves un alza en la tarifa de carga y descarga de buques que cobra la cooperativa de estibadores.

"Ya se empezó el paro en Terminal 6 (donde están Bunge y AGD) y Cargill. No se llegó a ningún acuerdo, pero no estamos tan lejos", explicó a Reuters Herme Juárez, el líder de la empresa cooperativa que agrupa a los estibadores y también del sindicato que los agrupa en Puerto San Martín, al norte de Rosario.

La protesta se da un mes después del final de una huelga con bloqueos de plantas que realizaron trabajadores de distintos sindicatos en los suburbios de Rosario -un área cada vez más perjudicada por las protestas de trabajadores-, que frenó los embarques del país e impulsó los precios internacionales de los granos.

En medio de una elevada inflación, la mayoría de los gremios de trabajadores del país inicia en esta época del año sus reclamos por un aumento de sueldos.

Una fuente de las empresas dijo que las firmas ofrecieron un alza de la tarifa de estibaje del 20%, pero que la cooperativa de estibadores pidió un aumento del 90%.

Las ventas agrícolas son muy importantes para Argentina, que recauda sumas millonarias en impuestos a la exportación, por lo que en las últimas disputas salariales que hubo en el puerto el gobierno intervino en forma directa para facilitar una solución.

Argentina es el mayor exportador mundial de aceite y harina de soja y el segundo de maíz, y el 80% de los embarques del país parte del área de Rosario.

La nación sudamericana registró ingresos por cerca de US$25.000 millones el año pasado por sus exportaciones de soja -el principal cultivo del país- y derivados de la oleaginosa.