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Estudio indica que caída en el consumo de tabaco se estancó en Uruguay
Lunes, Abril 14, 2014 - 07:01

En 2013 se vendieron 145 millones de cajillas de marcas legales e ilegales en el país.

El consumo de cigarrillos en Uruguay viene bajando desde 1999, aunque la caída se frenó a partir de 2010, tanto de las marcas legales como de las ilegales. Si se comparan las ventas de 2013 con 1999, bajó más la venta de los productos legales (36,7%) que de los que ingresaron al país por contrabando (9,7%), de acuerdo a datos de la Dirección General Impositiva (DGI) y de Euromonitor –empresa de análisis de mercados– presentados esta semana en la comisión de Salud del Senado por el Centro de Investigación para la Epidemia del Tabaquismo (CIET).

El CIET concurrió al Parlamento a aportar información en momentos en que se analiza un proyecto de ley para prohibir la publicidad, la promoción y el patrocinio del tabaco al punto que no podrán estar a la vista del público en los comercios y quioscos.

Según el documento de Euromonitor, al que accedió El Observador, el año pasado se comercializaron 27 millones de cajillas de cigarrillos ilegales cuando 15 años atrás se vendían 30 millones. “Los números contradicen el argumento utilizado por la industria del tabaco acerca de que el aumento de impuestos hizo subir el contrabando. Entre 2004 y 2010, los precios de los cigarrillos legales aumentaron 59,6% y sin embargo las ventas de marcas de contrabando no han aumentado”, señala el documento. Cuando suben los precios de los cigarrillos también lo hacen, aunque en menor medida, los precios de los productos de contrabando, se explicó.

Al mismo tiempo, la caída en las ventas de cigarrillos ilegales significa que su participación en el mercado aumentó de 14% a alrededor de 20%, debido a que las ventas de cigarrillos legales cayó en una proporción mayor. La industria del tabaco argumenta que la participación en el mercado de las marcas ilegales aumentó en el orden del 30% – 35%. “Eso es correcto , pero solo porque porcentualmente las ventas legales cayeron fuertemente y más que las ventas ilegales”, explicó el economista Dardo Curti del CIET.

“¿Quisiéramos preguntarles a ustedes qué harían como comisión de Salud del Parlamento si un medicamento de uso crónico causase cáncer al 10% de sus usuarios? Muy probablemente la respuesta sería: lo retiraríamos del mercado inmediatamente. Eso no ocurre con el cigarro” afirmó Eduardo Bianco del CIET.

Según una investigación de International Tobacco Control Policy Evaluation, que hace un seguimiento a 1.400 fumadores uruguayos, casi 90% de ellos se reconoce como dependiente de esa droga.

Los representantes del CIET expresaron su apoyo al proyecto del gobierno de eliminar la promoción y publicidad del tabaco por ser una medida que demostró ser efectiva a nivel internacional y que aplican países como Panamá y Colombia y que ya fue aprobada en Brasil y Chile. “La evidencia es contundente: aumentando la publicidad, aumenta el consumo especialmente entre los jóvenes, y prohibiéndola totalmente, disminuye en forma significativa. No ocurre lo mismo si la prohibición es parcial”, afirmó Bianco.

Dijo que en Uruguay las estrategias de control del tabaco han sido “muy efectivas” aunque esa efectividad cayó en los últimos años al no aplicarse nuevas medidas y no aumentarse el precio del producto.

Actualmente la caída en el consumo se detuvo y quedó estabilizada desde el año 2010. Para el CIET, se debe a la ausencia de nuevas subas en el precio del tabaco “que es la medida más importante para reducir el consumo”.

Winston Abascal, director del Programa Nacional de Control de Tabaco del Ministerio de Salud Pública, dijo a El Observador que la última suba de impuestos al tabaco fue en 2010, a pesar de lo cual las empresas subieron desde entonces en algunas oportunidades el precio de los cigarrillos. Para el jerarca, las medidas tomadas por el gobierno ayudaron a bajar el consumo y con las nuevas restricciones se apunta a reducirlo aun más.

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OBSERVA.COM