Adis Abeba. La aerolínea Ethiopian Airlines será la primera compañía del mundo en reanudar los vuelos comerciales de los Boeing 787 Dreamliner, tres meses después de detectarse problemas con sus baterías, lo que llevó a varias agencias de seguridad aérea a ordenar que los aparatos permanecieran en tierra.

"Ethiopian Airlines tiene previsto reiniciar las operaciones de sus 787 el próximo sábado, 27 de abril, con un primer vuelo a Nairobi, Kenia", confirmó una fuente de la aerolínea, que pidió permanecer en el anonimato.

La decisión de la compañía etíope se produce cinco días después de que la Agencia Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. aprobara las mejoras que se han implementado sobre el sistema de baterías de los aviones, en el que se detectaron problemas después de dos incidentes el pasado mes de enero.

"El visto bueno de la FAA viene tras tres meses de grandes esfuerzos", afirmó hoy el ingeniero jefe de Boeing, Richard Horigan, en un evento celebrado en Adis Abeba.

"Ahora ya tenemos una solución al sistema con baterías para el 787 aprobadas y certificadas", dijo por su parte el vicepresidente de publicidad de Boeing, Randy Tinseth, ante los medios etíopes.

Tinseth aseguró asimismo que Boeing está instalando estas soluciones en los aviones que han vendido a aerolíneas de todo el mundo, de las que Ethiopian Airlines es una de las principales, ya que actualmente cuenta con cuatro Dreamliner, a falta de que se les haga entrega de otros seis.

Boeing recibió pedidos de unas 890 unidades del 787, la gran apuesta de esta compañía por competir frente a Airbus, de los cuales entregó alrededor de 50 antes de que se detectara el problema técnico.

Según Tinseth, una vez superado el contratiempo, se "está trabajando en un nuevo plan de entregas", puesto que se reiniciarán el próximo mes de mayo.

Los Boeing 787 se vieron obligados a permanecer en tierra después de que se registraran dos incidentes el pasado mes de enero por problemas de sobrecalentamiento de unas baterías de litio situadas en el morro del avión, y que obligaron a un avión de la japonesa All Nippon Airways (ANA) a realizar un aterrizaje de emergencia.