Asunción. El masivo uso de semillas de soja que no tienen certificación (bolsas blancas) permitió en la última zafra que los productores “evadieran” a las empresas propietarias de las variedades más de US$ 100 millones, según la estimación realizada con datos de la Ing. Agr. Estela Ojeda, de la Asociación de Productores de Semillas (Aprosemp).

Ojeda señaló que el 77% de la superficie de soja cultivada en la última zafra se realizó con semillas que no fueron certificadas por Senave, bajo el escudo del artículo 35 de la Ley de Semillas, que establece una excepción para el “uso propio”.

El área que cubrió la soja en la pasada zafra fue de 2.800.000 hectáreas, con lo que el 77% se estima en 2.156.000 hectáreas.

La experta informó que una bolsa de semilla de soja se comercializa a US$ 34 y en una hectárea se emplea aproximadamente 1,5 bolsas, lo que arroja US$ 51 por hectárea en costo de la semilla.

Entonces, multiplicando los US$ 51 por 2.156.000 hectáreas, se deduce que la “evasión” practicada en perjuicio de los obtentores se estima en unos US$ 109.956.000, bajo la condición de uso propio de semillas.

Ojeda dijo que considerando las inversiones y costos de los multiplicadores de semillas y de las empresas semilleras, el perjuicio por el “uso propio” es mucho mayor que la cifra señalada.

Dijo que dicha situación genera una imagen poco auspiciosa para nuestro país, porque resta credibilidad y propicia un freno para las inversiones en el campo de la generación de tecnología semillera.

Consultada sobre el proyecto de ley de los senadores Herminio Chena y Fernando Silva que está siendo estudiado para cambiar el artículo 35, que permite el uso propio de variedades protegidas de semilla, dijo que Aprosemp no apoya dicho proyecto de ley.