Bogotá. El conocido sistema de transporte público de la capital colombiana está llegando a su máxima capacidad por el uso intensivo y los accidentes, por lo que el ex alcalde que creó la red de autobuses quiere una nueva oportunidad en el cargo para mejorarlo.

Como alcalde de Bogotá entre 1998 y 2001, Enrique Peñalosa presentó la red de autobuses rápidos, conocidos como TransMilenio, que se convirtió en la mejor forma de moverse en la ciudad densamente poblada de más de 7 millones de habitantes.

Ahora está haciendo campaña para ganar un nuevo mandato de cuatro años en el que se propone corregir las fallas del sistema de autobuses, que ha sido estudiado para proyectos similares en ciudades de China y México, y que alcanza 1,7 millones de viajes por día.

Peñalosa figura en el segundo lugar en las encuestas antes de las elecciones del 30 de octubre, detrás del izquierdista Gustavo Petro, un ex senador que en su juventud hizo parte de un grupo guerrillero que depuso las armas.

El sistema de transporte está conformado por 84 kilómetros de carriles de uso exclusivos para autobuses articulados.

Los buses se detienen en estaciones en donde largas filas de pasajeros buscar entrar y salir sumiltáneamente por los torniquetes.

Colombia, conocida internacionalmente por la violencia, la cocaína y la guerrilla izquierdista, cambió en los últimos años por unas mejores condiciones de seguridad que se lograron por una ofensiva militar contra los rebeldes y los carteles de las drogas.

Peñalosa, de 57 años, que fue a la Universidad de Duke en Carolina del Norte con una beca de fútbol, se prepara para enfrentar la molestia de los conductores por el sacrificio de más carriles destinados a la circulación de vehículos en las congestionadas calles de Bogotá.

Democracia y eficiencia. El político busca más espacio para los más de 1.200 buses de TransMilenio.

"Esta es una cuestión de democracia y eficiencia. La democracia significa que si todos los ciudadanos son iguales ante la ley, un autobús con 100 pasajeros tiene derecho a 100 veces más espacio vial que un solo vehículo", dijo a Reuters en una reciente entrevista.

Bogotá y otras ciudades de América Latina han visto explotar el tráfico en la última década a causa de un nuevo acceso a los créditos al consumo lo que facilita la compra de automóviles.

Autobuses que se desplazan por redes especiales como TransMilenio son tan rápidos como los sistemas ferroviarios, pero son menos costosos.

Los pasajeros en Bogotá se atrevan a desafiar las largas filas, la congestión por los espacios reducidos porque el sistema es mucho más rápido que los minibuses menos regulados.

Más autobuses se han unidos al sistema de TransMilenio, pero los carriles son insuficientes, mientras que los choques en los que resultan heridos pasajeros se han vuelto comunes.

Este mes, la policía antidisturbios utilizó gases lacrimógenos para dispersar a manifestantes que bloqueaban los autobuses en una estación. Los manifestantes protestaron por el hacinamiento.

Peñalosa favorece mejoras menos costosas para el TransMilenio, como la adición de nuevas rutas, carriles exclusivos y la ampliación de las estaciones. También quiere construir túneles cortos para que los autobuses no generen congestión en las intersecciones más transitadas de la ciudad.

El candidato, que cuenta con el apoyo de los partidos verdes y de la U, quiere extender una línea a través de los barrios más ricos de Bogotá y persuadir a los más pudientes a utilizar el transporte público, como es común en ciudades como Londres y Nueva York.