Sao Paulo. Gol Linhas Aereas, la segunda mayor aerolínea de Brasil, nombró a Paulo Sergio Kakinoff como presidente ejecutivo, tras el reciente anuncio de que reducirá sus operaciones para bajar su endeudamiento y hacer frente a la competencia.

Kakinoff, ex jefe de las operaciones de la automotora Audi en Brasil, reemplaza a Constantino de Oliveira Jr., hijo del fundador de la aerolínea y accionista mayoritario.

Kakinoff ya era miembro del directorio de Gol y asumirá el 2 de julio.

Oliveira, que se convierte en presidente del directorio de Gol bajo el nuevo esquema, sale de la gestión luego de una caída de las acciones de la empresa de un 48% en los últimos 12 meses.

El cambio en la cúpula genera dudas acerca de la estrategia de Gol en un país que lidia con altos costos laborales, una carga impositiva rígida y aeropuertos abarrotados.

Gol está implementando medidas de largo alcance para lidiar con un incremento en los costos, que provocó una serie de pérdidas trimestrales en el último año. A comienzos de mes, la compañía despidió a 190 empleados, además de la desvinculación de 131 puestos que recortó en abril.

El reemplazo de Oliveira "podría haberse acelerado por los severos cambios en el sector de la aviación comercial brasileña en los dos últimos años, con caídas de la rentabilidad, sobre capacidad y la creación de aerolíneas más grandes en la región", dijo el analista de transporte de Goldman Sachs Group, Eduardo Siffert Couto, en una nota a sus clientes.

Gol está pagando el precio de crecer demasiado rápido, en momentos en que se desacelera el tráfico aéreo en la mayor economía de América Latina tras años de crecimiento a tasas de dos dígitos.

Los planes de expansión de Oliveira del año pasado se toparon con un exceso de asientos en el mercado y con una baja de los precios de los pasajes, mientras que los precios del combustible y los sueldos elevaron los costos.

Como resultado, Gol perdió 820 millones de reales (US$402 millones) en los doce meses a marzo. A comienzos de este año, Oliveira empezó a revertir el curso para detener la fuga de fondos.

La compañía informó de una pérdida neta de 41,4 millones de reales en el primer trimestre.

Vientos contrarios. Las acciones de Gol ganaban un 1% a 9,58 reales este martes, su sexto avance en siete sesiones. Aún así, los inversores esperan ver los resultados del plan de Oliveira, que apunta a volver a la rentabilidad recortando 80 vuelos al día, despidiendo personal y eliminando bocadillos gratis en muchas rutas.

Por mucho tiempo, los inversionistas estuvieron esperando cambios en la gerencia, como parte de la reestructuración de la aerolínea, dijo la analista de transporte de Bank of America Merrill Lynch, Sara Delfim.

En una conferencia con analistas, Oliveira dijo que Kakinoff, quien trabajó por casi dos décadas en Audi, está familiarizado con la estrategia de Gol y que ayudará a afinarla para que se convierta en una aerolínea rentable y de bajo costo dentro de Brasil.

"Tiene la tarea de ayudar a Gol a lograr sus metas de rentabilidad y de operaciones, y yo estoy aquí para desearle buena suerte", dijo Oliveira.

"Gol seguirá siendo una aerolínea económica, que ofrece tarifas bajas, sin importar quien esté a cargo", añadió.

La nueva disciplina de la compañía sigue a la promesa de sus rivales Trip y Azul de no despedir a sus empleados en su fusión para formar la tercera aerolínea de Brasil.

El nombramiento de Kakinoff ocurre a pocas semanas de que se complete la adquisición de la brasileña TAM por la aerolínea chilena LAN.

"Esperamos que Kakinoff enfrente un mercado menos turbulento en los próximos año, al menos en el lado de la competencia, ya que algunas aerolíneas brasileñas, incluida Gol, están reduciendo su capacidad para equilibrar demanda y oferta", escribió Siffert Couto.