Tegucigalpa. A más de dos años de estallar la crisis política en Honduras, el gobierno de Venezuela aún prohíbe a las refinerías situadas en el Caribe venderles combustibles a las trasnacionales que abastecen el mercado local.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de manera unilateral suspendió a finales de junio de 2009 a Honduras para que no recibiera los beneficios del pacto energético de Petrocaribe, en represalia por la salida del poder del ex presidente Manuel Zelaya.

Además, determinó otras acciones en contra del país en materia energética.

El mercado. La ex directora del Consejo Hondureño de la Industria Petrolera (Cohpetrol), María Eugenia Covelo, en el marco de una conferencia de prensa donde presentó a la persona que la sustituye en el cargo a partir de este jueves, recomendó al gobierno no depender de manera exclusiva del suministro de carburantes de Venezuela.

Covelo lamentó que el país sudamericano aún impide a varias refinerías situadas en el Caribe, que tienen convenios con Petróleos de Venezuela (Pdvsa), venderle combustibles a las transnacionales que abastecen a Honduras.

"Pdvsa es una compañía del gobierno de Venezuela y suministra a los países que pertenecen a Petrocaribe. En la actualidad importamos la mayor parte de carburantes del golfo de Estados Unidos y de Ecuador", indicó.

Para Covelo era ventajoso adquirir los combustibles en refinerías situadas en Curacao, porque se especializan en pequeñas parcelas que son transportadas por los barcos que suelen atracar en los puertos que tiene el país en el Atlántico.

"Hasta ahora Venezuela mantiene esa restricción y tenemos que comprar los combustibles a otros proveedores alejados de Pdvsa por decisiones políticas y no comerciales", indicó.

Las antillas eran un importante proveedor de carburantes para Honduras.

Volver al convenio. "Todos pudimos ver que al tener una diferencia política con Venezuela, también nos suspendieron el suministro de carburantes a rajatabla y dos barcos que estaban dirigidos hacia Honduras fueron redireccionados hacia otros países", expresó.

Covelo sostuvo que es inconveniente "poner todos los huevos en una sola canasta". Además, "tener un solo proveedor no es conveniente para el mercado, se debe contar con varios suplidores para garantizar precios y que se tendrán las existencias necesarias", detalló.

Tampoco mostró objeciones para que la empresa denominada Alba petróleo se establezca en Honduras, porque esta es otra determinación que está en poder del gobierno.

"La importación de combustibles es libre y cualquier persona natural o jurídica puede construir tanques de almacenamiento. No existen restricciones", indicó.

Cuando las empresas están interesadas en la comercialización interna de combustibles, entonces se rigen en base a una fórmula controlada por la Comisión Administradora del Petróleo (CAP).

El acuerdo. Según Covelo, el pacto energético de Petrocaribe representa una opción adicional de suministro para atender la demanda interna del país.

Fue del parecer que aún no tienen conocimiento de los términos que Honduras negoció con Venezuela para retornar a Petrocaribe.

En tanto, recordó que las compañías importadoras compraban los carburantes a Pdvsa y pagaban el monto correspondiente al gobierno.

Una parte de los recursos correspondientes a la factura petrolera la administraba el gobierno a través de un fideicomiso para el desarrollo de proyectos de infraestructura y de progreso social a través de un fideicomiso.

El resto de los recursos se cancelaban a Venezuela de acuerdo al convenio establecido.

Según Covelo, este sistema funcionó sin ningún problema y por eso sostiene que es una opción adicional.

"Las importadoras no tienen ningún problema para trabajar bajo este esquema, es el gobierno quien tiene que evaluar y valorar cuáles son las circunstancias o riesgos que puede tener adherirse a Petrocaribe", expresó.

Respecto a que Venezuela administre el financiamiento de los recursos de Petrocaribe, y no a través de un fideicomiso, opinó que el gobierno debe definir cuáles son los términos que prevalecerán en este acuerdo.

Mediante este convenio se obtuvo hasta un 20% del combustible demandado en el mercado local. El resto del suministro se obtenía a través de los proveedores tradicionales con los que tienen contrato las compañías importadoras del país.