La protección social y el aseguramiento de la atención sanitaria fue la temática que abordó el primer panel de expertos del I Foro del Clúster Salud, donde se analizaron casos de Costa Rica, Chile y Argentina.

Una de las conclusiones generales que generó mayor acuerdo es que si bien no existen sistemas perfectos, se deben recoger las experiencias del mundo público y privado, tendiendo a una mezcla entre ambos.

Moderado por la periodista y experta en temas legislativos de salud, Victoria Beaumont, el panel estuvo compuesto por Jorge Cortés Rodríguez, director médico de Clínica Bíblica de Costa Rica; Jorge Galva Rodríguez, gerente de operaciones de Christus UC de Chile; Fabio Pestchanker, director médico de Obra Social de Pilotos de Líneas Aéreas en Argentina; Manuel Inostroza, presidente del Instituto de Salud de la Universidad Andrés Bello de Chile y ex superintendente de Salud, y Gonzalo Simón, gerente de estudios de la Asociación de Isapres de Chile.

Los casos analizados subrayan que los principales conceptos de cualquier sistema de protección deben centrarse en tres aspectos clave: atención universal, acción preventiva y equitativa, además de resultados eficientes.

Todo ello de acuerdo a los requerimientos específicos de los grupos sociales de cada país y tomando en cuenta los requerimientos de una ciudadanía cada vez más empoderada en América Latina.

En ese sentido, el ex superintendente de Salud de Chile, Manuel Inostroza, fue enfático en señalar que el tema de la confianza está cuestionando a todas las instituciones, también a las de salud, por lo que se debe potenciar una agenda de diálogo y credibilidad en todos los sectores.

Jorge Cortés Rodríguez, en tanto, apuntó que en Costa Rica el desafío sanitario se centra en el desarrollo de políticas integradas, en el que los distintos niveles de atención estén engranados; que los indicadores se centren en la eficiencia y en la calidad, "todo lo cual redunda en la seguridad para el paciente". 

El experto costarricense subrayó también "que un aspecto basal es que nada hacemos teniendo grandes instalaciones de salud si no se tiene un buen nivel preventivo".

Para el representante de las isapres chilenas, Gonzalo Simón, la mejor vía de atención sanitaria es un fondo mancomunado público-privado, "siempre que esté bien hecho; se debe entender que cuando se habla de una o de otra no tiene que ver exclusivamente con la propiedad de las instalaciones". 

Sostuvo que en Europa definen el seguro social o la cobertura pública "como el conjunto de reglas que hace funcionar tal cobertura y que permite equidad, solidaridad y eficiencia, pero sin obligar a que los participantes -seguros o prestadores- sean de propiedad pública o privada”. 

A su juicio, si bien las encuestas de opinión en general hablan de un descontento en torno a la atención, sí existe una amplia preferencia por sistemas de salud mixtos.

"Creemos que ese es el máximo desafío: consolidar la mixtura de un sistema que corrija las listas de espera y mejore la compra del sector privado, entre otros aspectos", destacó el ejecutivo.

En la misma línea, Jorge Galva, del grupo Christus, enfatizó que a partir de la experiencia del sistema de salud propuesto en Estados Unidos, el camino es generar un espacio público-privado en que el objetivo sea la atención y la prevención efectivas. 

Por su parte, el representante argentino, Fabio Pestchanker, apuntó a la importancia de un sistema que sea confiable y capaz de ser fiscalizado, "de manera que los recursos destinados a la atención de salud sean siempre eficaces".