Sala de Inversión.  Gracias al aumento de las apuestas alcistas por parte de los fondos de cobertura y especuladores, el oro ha mostrado su mejor comienzo anual en seis años tras superar la zona de US$1.350 por onza. Sin embargo, a pesar de este auspicio comenzar, Goldman Sachs considera que es muy probable que el precio se desplome hasta los US$1.000 por primera vez desde el año 2009.

De acuerdo con datos del gobierno de los EE.UU., los fondos de inversión de alto riesgo en la actualidad se muestran más optimistas con el metal dorado que en cualquier otro momento desde diciembre de 2012. La revalorización del 12% acumulada en lo que va de año, el oro ha encontrado un sólido apoyo tanto en las señales de debilidad de la economía de EE.UU. y recientemente en la incursión de Rusia en Ucrania, donde la crisis política podría desembocar en una guerra civil, que podría poner en peligro el crecimiento en varios países de Europa, informó el reporte de Mónica Coronatti, editora de Sala de Inversión América.

Los inversores que rehusaban posicionarse en el oro en 2013, de nuevo están comprando el mayor producto financiero cotizado en bolsa y respaldado por oro (ETF), cuyos holdings apuntan hacia la primera ganancia trimestral en un año. Según la Comisión de Comercio en Futuros sobre Mercancías de EE.UU., las posiciones largas netas en el metal dorado aumentaron 3,8% a 118.214 futuros y opciones en la primera semana de marzo, mientras las apuestas bajistas cedieron 15% a su menor nivel en seis meses.

El oro también se ha beneficiado de la bonanza de la que están disfrutando las materias primas en general durante estos primeros meses del año. Las inversiones netas alcistas en 18 productos básicos negociados en EE.UU. repuntaron 9,7% a 1.59 millones de contratos, la mayor suma registrada desde que dio comienzo el seguimiento de datos en junio de 2006. De las 24 materias primas incluidas en el índice S&P GSCI, ocho han reportado ganancias superiores al 10%. Sin embargo, según apuntan desde Goldman Sachs y Citigroup, estos repuntes podrían ser puntuales, ya que esperan descensos generalizados anuales para los productos básicos, incluyendo al oro.

Barclays comparte la misma opinión al respecto y añade que aunque atrajo el interés de los inversores sobre otras materias primas por miedo a un empeoramiento de la crisis en Ucrania; los precios, sin embargo, no se han beneficiado sustancialmente ni de la debilidad del dólar ni de las llamadas inversiones refugio. Teniendo en cuenta la fortaleza de los últimos datos de empleo en vistos en los EE.UU., cuando las tensiones geopolíticas aflojen, el oro será el metal precioso más vulnerable que podría sufrir una corrección bajista, recalca el banco británico, quien sigue fijando el precio objetivo para 2014 en US$1.205 por onza.

La Asociación del Oro de China asegura que la demanda en el país está a punto de caer a 250 toneladas métricas en este trimestre, lo que supondría 17% menos respecto al periodo del año anterior.

Para la firma de análisis Puente, aunque el precio del metal preciado se recuperó desde mediados diciembre gracias a una estabilización del dólar respecto las principales divisas y una caída en el rendimiento de los bonos; la recuperación podría ser temporal si se confirma que los datos económicos de los EE.UU. se vieron afectados por el clima de frío extremo y se modera la tensión geopolítica entre Rusia y Occidente.

Por su parte, Commerzbank reconoce la posible corrección que le sobrevendrá al oro ya que el rally ha estado motivado por la especulación, aunque aún confía en la demanda que atraerá como valor refugio.