Ciudad de México. Una explosión seguida de un incendio en la segunda mayor refinería de México mató a dos trabajadores, pero no habría afectado la producción de la unidad, informó el sábado la petrolera estatal Pemex.

El incendio en la refinería Miguel Hidalgo, que se inició a las 15:00 horas del centro de México (20:00 GMT) y fue controlado una hora después, ocurrió durante una prueba de la planta reductora de viscosidad, precisó la firma a través de un comunicado.

"En virtud de que el accidente se suscitó en una zona reducida muy localizada, los procesos de producción en la refinería no resultaron afectados, por lo que la operación continúa desarrollándose con normalidad", indicó el comunicado de Pemex.

La reductora de viscosidad es una unidad de proceso cuyo propósito es reducir la cantidad de petróleo residual producida durante la destilación de crudo y aumentar la producción de destilados más valiosos como aceite y diesel.

Este sistema, uno de varios dentro de la refinería, había entrado recientemente en proceso de mantenimiento y los trabajadores se encontraban probándola nuevamente el sábado, explicó un portavoz de Pemex, quien no precisó cuántas reductoras operan en la refinería.
Cuando una reductora de viscosidad falla, las refinerías ven un exceso en sus inventarios de combustible.

Servicios de emergencia locales evacuaron a los trabajadores, algunos de los cuales estaban seriamente heridos, informó el director de servicios de emergencias del estado de Hidalgo, Miguel García.

Según la empresa, un tercer trabajador se encontraba en estado grave en un hospital de la zona, desde donde estaba previsto que fuera trasladado a la ciudad de México.

Fotos tomadas por residentes de zonas aledañas a la instalación y que fueron publicadas en la red social Twitter, mostraban grandes nubes de humo negro saliendo de la refinería.

La refinería Miguel Hidalgo es la segunda mayor de la firma y tiene una capacidad de proceso de 315.000 barriles por día, según datos de Pemex.

México importa cerca de un 40% de la gasolina que consume debido a una falta de infraestructura para refinación de crudo. Según cifras de Pemex, en junio las importaciones de combustible ascendieron a 674.500 barriles por día.

Un daño serio en alguna de las seis refinerías del país podría provocar una escalada en las importaciones y en los precios de la gasolina y el diesel.

En septiembre del año pasado una explosión mató a un trabajador en la refinería Cadereyta, la tercera mayor del país, localizada en el norte de México.

Este incidente forzó el cierre de dos unidades de producción y redujo la capacidad de Cadereyta -de 275.000 barriles por día-, causando un breve salto en los precios de los futuros del petróleo en Estados Unidos.