El gerente Nacional de Recursos Evaporíticos de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol) y ex ministro de Minería, Luis Alberto Echazú Alvarado,  expuso en Jujuy el modelo boliviano de utilización del litio.

Echazú Alvarado participó en un seminario sobre el tema realizado en Jujuy, Argentina. Comenzó su disertación indicando que los trabajos concretos de litio arrancaron hace tres años en el país.

Antes de eso, "al inicio de la década de los 90, tuvimos una experiencia negativa con relación a la incursión de una empresa que quería extraer la materia prima, las salmueras, e industrializarlas en el Norte", informa el periódico Jujuy al día.

"Gracias a un movimiento político de dimensiones nacionales, esto no pudo concretarse y la empresa se fue. En buena hora, porque en esa época el carbonato de litio no valía ni mil dólares la tonelada. En diez años de explotación del corazón del Salar de Uyuni, la reserva más grande del mundo, ésta hubiera perdido su riqueza mayor".

Agregó que la nueva política minera boliviana está acorde a la Constitución Política del Estado.

"Los minerales son propiedad del pueblo boliviano y todo el territorio nacional fue declarado como reserva fiscal, esto es una categoría que establece que todo el territorio y sus recursos mineros pertenecen al Estado y sólo pueden concederse a través de un contrato, siempre y cuando el Estado no pueda tener prioridad sobre ellos".

"En la política anterior, la empresa adquiría un derecho de concesión prácticamente eterno. Aunque no estaba en la Constitución, la empresa, de hecho, adquirió la posibilidad de transferir hereditariamente la concesión y usar el yacimiento como una especie de reserva", resaltó Echazú, informa Jujuy al Día.

"Los denominados corredores de minas hicieron mucho dinero con recursos del Estado vendiendo los yacimientos a empresas. Así, el 75 % de las concesiones mineras eran improductivas, sólo se explotaba 25 % de ellas".

Con el nuevo modelo, el contrato de concesión "no puede ser transferido ni venderse a terceros y además se establece un plan de explotación minera explicitando cantidad de inversiones, productos y agregación de valor a los minerales".

Resaltó que otro aspecto de la política minera es "el respeto al medio ambiente y a la Madre Tierra, y el respeto al derecho de los pueblos indígenas". Posteriormente, se crearía, a través de la Comibol, la Gerencia Nacional de Recursos Evaporíticos.

"Fue la asociación de sindicatos campesinos de la zona de Uyuni la que planteó la necesidad de explotar el litio. Así, se definió un proyecto 100% estatal para la faz extractiva y la primera transformación en sales".