Bogotá. La producción y las exportaciones de café de Colombia cayeron en marzo frente a igual mes del 2009, por el rezago de las lluvias, la baja fertilización y un programa de renovación de cultivos, informó la Federación Nacional de Cafeteros.

La cosecha de Colombia, el tercer productor mundial de café después de Brasil y Vietnam, bajó 18% a 629.000 sacos de 60 kilos, desde los 765.000 sacos producidos en marzo de 2009.

Las exportaciones se desplomaron 33% a 544.000 sacos de 60 kilos desde los 817.000 sacos vendidos al exterior en el tercer mes de 2009, precisó la federación en un comunicado.

En el primer trimestre la producción bajó 29% a 1,79 millones de sacos de 60 kilos en comparación con los 2,5 millones de sacos en el mismo período de 2009.

Entre enero y marzo las exportaciones se contrajeron 36% a 1,67 millones de sacos desde los 2,62 millones de sacos en el primer trimestre del año pasado.

En los últimos 12 meses, la producción cayó a 7,09 millones de sacos de 60 kilos, 33% por debajo de los 10,62 millones registrados en el mismo período anterior.

Las exportaciones para el mismo período bajaron a 6,94 millones de sacos, 34% inferior a los 10,58 millones de sacos vendidos al exterior entre abril de 2008 y marzo de 2009.

La producción y las exportaciones de café de Colombia en 2009 fueron las más bajas desde 1976, de acuerdo con estadísticas oficiales.

La cosecha el año pasado se ubicó en 7,8 millones de sacos de 60 kilos, mientras que las ventas al exterior llegaron a 7,9 millones de sacos.

Colombia espera recuperar en 2010 su producción a niveles de entre 11 y 12 millones de sacos y exportar la mayor parte de la cosecha.

La federación espera que una mejoría del clima, el aumento de la fertilización y la incorporación a la producción de nuevos cafetales por un programa de renovación impulse en los próximos meses la cosecha del país a sus niveles históricos.

Para el primer semestre de 2010 el pronóstico de producción de la Federación Nacional de Cafeteros es de 5,1 millones de sacos.

Colombia tiene 880.000 hectáreas cultivadas con cafetales, actividad de la que dependen unas 560.000 familias, cerca de 2,5 millones de personas.