Lima. Andina. La Sociedad de Comercio Exterior del Perú (ComexPerú) afirmó que a pesar de las muestras de liberalización comercial que viene realizando Brasil, este país continúa teniendo poca apertura, y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) debería pedirle medidas que faciliten el comercio bilateral.

Muestra de ello es que mientras el arancel promedio de Perú bordea el 3,2%, el de Brasil es de 11,5%, con partidas que llegan hasta 35%.

Recordó que desde que Perú suscribió el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos siempre ha puesto dentro de los acuerdos comerciales la inclusión de preferencias arancelarias a las zonas francas.

Sin embargo, el Acuerdo de Complementación Económica (ACE) Nº 58 con el Mercado Común del Sur (Mercosur), conformado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, no incluiría este beneficio, por lo que recientemente Brasil se mostró interesado en que sus zonas francas posean dichas preferencias arancelarias.

Señaló que este acuerdo fue firmado hacia finales del 2005 y entró en vigencia en el 2006, lapso en que Perú ha liberalizado aún más su comercio con el mundo, no así Brasil.

“Por ello, en caso se den estos beneficios arancelarios a las zonas francas brasileñas, Perú también debería solicitar medidas que faciliten el comercio de los productos peruanos”, subrayó Comex.

Explicó que, debido a que los aranceles están en 0%, Perú podría pedir mayores facilidades mediante la reducción de medidas no arancelarias, especialmente en los estados fronterizos.

Comercializar con el mercado brasileño puede resultar bastante complicado ya que hay muchas trabas burocráticas, además de barreras no arancelarias, consideró.

Por ejemplo, dijo que todos los productos que importa Brasil están sujetos al régimen de licencias, ya sean automáticas o no automáticas, y los importadores deben estar registrados en el Registro de Exportadores e Importadores.

Igualmente, hay diferentes impuestos que pueden dificultar el proceso logístico de importación, estrictas reglamentaciones técnicas y de normas de calidad, y grandes barreras sanitarias y fitosanitarias.

“Como se puede apreciar, los aranceles no son el único método para liberalizar el comercio, por ello el Mincetur debería buscar esta liberación bilateral en los rubros en los cuales los productos peruanos se ven afectados, mediante la reducción de las barreras no arancelarias”, indicó.

Subrayó que de reducirse las barreras sanitarias, los productos agrícolas peruanos podrían entrar más fácilmente al mercado brasileño, lo cual es una muestra de cómo se puede continuar con la política de apertura comercial.