No cabe duda de que para el sector agrícola nacional 2010 fue por mucho uno de sus peores años. Una caída que, según el Banco Central de Venezuela (BCV), alcanzó 1,2%, lo que representa un retroceso cuatro veces superior al reportado en 2009 y que a decir de varios analistas y dirigentes gremiales potenciará la importación de alimentos este año.

"Estamos viendo las consecuencias de una política errada que, lejos de incrementar la producción la ha destruido", comentó el presidente de la Federación Nacional de Ganaderos de Venezuela (Fedenaga), Manuel Cipriano Heredia, quien dijo que la inseguridad jurídica, la violación a la propiedad privada y las expropiaciones son las reales causas de la caída.

"Nadie invierte si sabe que en cualquier momento pudiera ser expropiado". Manuel Cipriano Heredia , quien recordó que de los más de 3.000.000 de hectáreas de tierra expropiadas por el gobierno desde 2004 un ínfimo porcentaje está siendo explotado.

A su entender, el hecho de que los productores del campo no cuenten con la garantía de preservar sus propiedades, ha traído como consecuencia que no realicen las necesarias inversiones para incrementar la productividad.

"Nadie invierte si sabe que en cualquier momento pudiera ser expropiado", acotó el ganadero, quien recordó que de los más de 3.000.000 de hectáreas de tierra expropiadas por el Gobierno desde 2004 un ínfimo porcentaje está siendo explotado.

Carlos Albornoz, director general de Fedeagro, acotó que es imposible no reconocer que la mala gestión gubernamental ha dado al traste con la producción agrícola y pecuaria del país.

Concordando con Heredia, dijo que la inseguridad jurídica es la principal causa del retroceso agrícola y apuntó que el control de precios sigue causando estragos en los rubros sometidos a esta figura.

"Este año solo pudimos expandir la producción de naranja y pimentón y aunque la de café y maíz creció ligeramente, no cubre los requerimientos del país. Esto quiere decir que crecen los rubros no regulados", comentó.

Según Fedeagro, siete de los 12 principales rubros producidos en el país cerraron el año con decrecimiento de entre 11% y 60%.

Hernán Nass, profesor de la Universidad Centrooccidental Lisandro Alvarado, coincide con Albornoz al señalar que los rubros controlados no solo han tenido un comportamiento más que deficiente, sino que tienden a decrecer con mayor celeridad.

"Se está aplicando una política contraria a los intereses del país y del productor", sentenció el investigador, para quien la crisis que se avecina, tras la expropiación de la empresa Agroisleña, apenas comienza a sentirse.

Semillas socialistas. Nass trae a colación un hecho que si bien tuvo poca influencia en el desempeño del agro en 2010 sus mayores efectos están por verse.

"La expropiación de Agroisleña afectará muy fuertemente la producción de 2011, especialmente la de hortalizas, donde esta empresa era la mayor proveedora de insumos", dijo Carlos Albornoz.

La compañía suministraba cerca de 70% de las semillas certificadas de hortalizas, así como aproximadamente 60% de los fertilizantes y productos químicos requeridos por este tipo de cultivos, además de financiar buena parte de la siembra.

Hoy, y según información de empleados, Agroisleña se encuentra laborando apenas a 20% de su capacidad, por lo que se espera una fuerte caída de la superficie sembrada de hortalizas y cereales que dependían de sus suministros.

El Niño no tiene la culpa. Albornoz recuerda que en 2009, pese a haberse vivido la peor sequía que haya afectado al país en los últimos 40 años, la caída del sector fue por mucho menor a la registrada en el año que recién concluye.

"Definitivamente no puede achacarse al fenómeno climático El Niño el bajo rendimiento del sector sino a la aplicación de estrategias equivocadas", dijo.

"Lo peor es que se están reforzando los mecanismos de destrucción con las confiscaciones de tierras", agrega Heredia, quien estima que las anunciadas expropiaciones darán al traste con cualquier intento por recuperar la producción.