La oferta de bonos 2035 que lanzó Pdvsa hasta por US$3.000 millones es privada, y sólo puede ser comprada por el Banco Central de Venezuela (BCV) y los bancos públicos.

En el país, ninguna persona natural podrá adquirir estos papeles.
Sin embargo, en el extranjero los naturales sí podrán participar, pero si tienen un patrimonio de US$1 millón, o ingresos de US$200.000 al año. Así lo establece la regla a la que se refiere la emisión (la 144 A), según indicó Pdvsa.

Estos "compradores institucionales calificados" establecidos en esa norma, también incluyen bancos, compañías de seguro, de inversión, pymes, instituciones de caridad, y fondos de pensión con activos por más de US$5 millones. Esa regla también implica que si son inversionistas registrados en Estados Unidos pueden adquirir los títulos después de 30 días.

En la creación de las condiciones de esta emisión los naturales estuvieron incluidos en un principio, según previo acuerdo de Pdvsa y el BCV, pues la oferta sería pública, y beneficiaría sobre todo al sector salud y a manufactura. Sin embargo, el Ministerio de Planificación no estuvo de acuerdo y frenó la operación, dijeron fuentes del Alto Gobierno.

Pero el Sistema de Transacción de Títulos en Moneda Extranjera (Sitme) no quedó por fuera. Los bonos adquiridos por la banca pública pueden ser negociados para aumentar el inventario de este sistema.