La industria automotriz intensificará su esplendor para el 2016, con la atracción de inversiones superiores a las registradas en los últimos siete años, y se espera el ingreso de entre US$6.000 y US$7.000 millones con la llegada de nuevas marcas, entre ellas del segmento de lujo, así como la expansión de plantas como Mazda y proveeduría, adelantó Andrés Lerch del Bosques, socio líder del sector automotriz de Ernst & Young (EY).

El especialista recordó que el promedio de inversión en años pasados fue por US$4.000 millones, pero ante la necesidad de proveeduría y lo atractivo que resulta México para producir, los capitales nuevos casi se duplicarán.

“Sí vienen nuevas inversiones, de las que ya están vienen expansiones y nuevas plantas. El Tier 1 están listas, pero viene una nueva ola y expansión existente (de proveedores)”, anunció a El Economista.

Al cuestionarlo sobre la expansión de la planta de Mazda en Salamanca, Andrés Lerch dijo que la demanda de vehículos en el mercado interno y el exterior ha sobrepasado la expectativa de la empresa desde el inicio del anuncio de la inversión en el 2011, lo cual obliga a aumentar la capacidad de producción para un mercado demandante.

Mazda envía 86% de su producción al exterior, la mayor parte a Estados Unidos, pero también a Sudamérica y Europa, el resto lo comercializa en México; sin embargo, ante la buena aceptación de la marca japonesa ha aumentado hasta 400% sus exportaciones hasta mayo pasado, y sus ventas han crecido 53% en el mercado doméstico, según cifras de la AMIA.

“La demanda esperada para la producción local, afortunadamente para ellos fue menor de la realidad, y como somos muy estratégicos, y una mayor demanda de Mazda se va a EU, hay que hacerlo rápido”, respondió.

Hyundai es otra de las empresas que se ha manifestado por abrir una planta en México; sin embargo, por el momento continuarán afianzando su comercialización a través de distribuidores, comentó.

Otra de las marcas que podría ampliar su presencia en México es Mini, que mantiene crecimientos de ventas de 40%; el caso de Renault se ve a mediano plazo, dijo, pues por el momento su alianza con Nissan funciona.

Hyundai es otra de las empresas que se ha manifestado por abrir una planta en México; sin embargo, por el momento continuarán afianzando su comercialización a través de distribuidores, comentó.

A decir de Eduardo Solís, presidente de la AMIA, la época dorada de la industria automotriz está por venir. Sobre este punto, Lerch del Bosques coincidió, pues la proveeduría nivel uno y dos se fortalecerá por la llegada de las marcas y las ya instaladas.

Los tambalea el peso. El especialista de EY refirió que existen algunas inquietudes sobre los temas macroeconómicos en el país. “Hay dos o tres marcas listas, alguna de lujo existente, pero no vienen porque su preocupación es la fluctuación del tipo de cambio, ¡les da pavor!”, aseveró.

Explicó que a las marcas de lujo les implica un mayor costo traer un carro que vale muchos dólares, pero el temor crece cuando se habla de devaluación de la moneda mexicana.

Signos de la época dorada por venir.

- En el 2012, Audi anuncia US1.300 millones para la instalación de su planta en Puebla.

- En el 2014, BMW inyecta US1.000 millones en planta en San Luis Potosí.

- En el 2014, Mercedes Benz e Infiniti invierten US1.300 millones en Aguascalientes.

- KIA destina US1.000 millones en planta de Pesquería, NL.

- 2015: Toyota coloca US1.000 millones para planta en Guanajuato.

Expansiones de plantas:

- GM proyecta US5.000 millones.

- Nissan anuncia US1.200 millones.

- Ford invierte US2.500 millones.

- VW anuncia US1.000 millones.