La Paz. La implementación de nuevas plantas industriales en el sector minero está en función a la obtención de nuevas “posibilidades energéticas”, ya que las actuales reservas de gas sólo garantizan una parte del proyecto del Mutún.

Así lo señaló el viceministro de Desarrollo Productivo Minero Metalúrgico, Héctor Córdova. “Tenemos que incrementar nuestras posibilidades energéticas en el país, si queremos encarar un desarrollo industrial masivo”, sostuvo.

Las actuales reservas de gas de Bolivia garantizan la industrialización de la urea, el proyecto GTL y el Mutún. “Tenemos garantizada la energía para la fundición de hierro en el Mutún, al menos en la parte de Jindal”. Sin embargo, “si como Estado nos animáramos a explotar el otro 50%, tendríamos que ver cómo aprovisionarnos de energía suficiente”, manifestó.

Asimismo, las actuales reservas de gas no contemplan la implementación de dos plantas fundidoras de zinc que el ministerio de Minería tiene previsto implementar en Oruro y Potosí el próximo año.

“Si (las plantas) entran en funcionamiento van a requerir gran parte de la energía que alimenta a esos departamentos” y para hablar de otros proyectos industriales “tenemos que buscar más fuentes de energía. Eso es indudable”, dijo.