Washington. Las firmas manufactureras de Estados Unidos no pueden llenar miles de puestos de trabajo vacantes, algo que resulta sorprendente cuando 14 millones de personas están buscando empleo.

El gigante tecnológico Siemens Corp., la filial estadounidense de la alemana Siemens AG, tiene más de 3.000 puestos vacantes en todo el país. Más de la mitad requiere capacidades relacionadas con ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas.

Otras compañías dicen tener vacantes que van desde los seis a los 200 puestos y algunas afirman tener empleos abiertos desde hace nueve meses. El sector de las manufacturas se ve perjudicado por la escasez de trabajadores calificados.

"Lo que venimos diciendo desde hace un tiempo es que aunque hay un alto índice de desempleo, es muy difícil encontrar a personas calificadas", sostuvo Jeff Owens, presidente de ATS, una compañía de servicios de consultoría en manufacturas.

Un estudio de ManpowerGroup encontró que un récord de 52% de empleadores estadounidenses tienen dificultades para llenar puestos cruciales dentro de sus organizaciones, comparado con el 14% del año pasado.

Owens dijo que su compañía, que cuenta con el gigante de las manufacturas Caterpillar y Motorola entre sus clientes, tiene unas 200 posiciones vacantes en cualquier momento dado.

"Estamos trabajando proactivamente para llenarlas. Lograrlo probablemente podría tomar de 90 a 100 días. Estamos generando puestos de trabajo. Sólo que no necesariamente contamos con las personas adecuadas para ocuparlos", sostuvo Owens a Reuters.

En promedio, a las compañías usualmente les toma siete semanas para llenar las vacantes abiertas.

Desajuste entre destrezas y empleos. La mayoría de los puestos de trabajo que resultan difíciles de llenar son para trabajos calificados, tecnología de redes, ingenieros, representantes de ventas y operadores de máquinas.

Sin embargo, las universidades estadounidenses están produciendo menos egresados en matemáticas y ciencias dado que los estudiantes se inclinan por las ciencias sociales, cuya carga laboral es percibida como manejable, lo que da lugar a un desajuste de destrezas.

Los estudiantes de matemáticas, ingeniería, tecnología e informática representaron aproximadamente el 11,1% de los egresados universitarios en 1980, según datos del gobierno. Esa proporción cayó a 8,9% en 2009.

Una envejecida población de trabajadores calificados está agravando el problema. A medida que se jubilan los hijos de la generación del baby-boom, hay menos trabajadores calificados disponibles para reemplazarlos.

"Muchos de los jóvenes que están saliendo de la universidad han sido desalentados a entrar en el sector de las manufacturas", dijo Dennis Bray, presidente y director ejecutivo de Contour Precision Group.

"Muchos de los egresados universitarios han elegido un plan de estudios y un título que no les da las destrezas necesarias en ciencias y matemáticas para ser un beneficio inmediato para compañías como la nuestra", indicó Bray.

Contour Precision, con sede en Clover, Carolina del Sur, realiza trabajos bajo contrato para industrias de energía y espacio aéreo. Actualmente se encuentra buscando seis técnicos. Ha tenido puestos vacantes todo el año pasado.

El desempleo en el sector de las manufacturas es del 8,4%, por debajo del índice general del 9,1%. Según el último sondeo de Vacantes Abiertas y Movimiento de Personal del Departamento de Trabajo, en agosto había 240.000 puestos vacantes en el sector de las manufacturas, un aumento del 38,7% respecto de hace un año.

El problema es lo suficientemente serio como para que las empresas presionen al Congreso a fin de que trate el tema de visas y las ayude a contratar a más extranjeros calificados.

¿Desempleo estructural? La incapacidad de estas compañías de llenar puestos vacantes sugiere que parte del problema del desempleo al que se enfrenta la nación podría tener una naturaleza más estructural que una baja en el ciclo económico.

A dos años del final de la peor recesión desde la Gran Depresión de la década de 1930, unos 14 millones de estadounidenses están todavía desempleados.

En septiembre, casi el 45% de ellos había estado sin trabajo por seis meses o más. Cuanto más tiempo las personas estén fuera de la fuerza laboral, más se desactualizan sus capacidades, lo que complica aún más su reintegración al mercado de trabajo.

Los tipos de puestos de trabajo disponibles también están cambiando.

Las tareas repetitivas medianamente calificadas que pueden ser computarizadas siguen desapareciendo. Primero empezó a ocurrir en las fábricas, pero también afectó al sector administrativo, donde los puestos de procesamiento y apoyo también están disminuyendo.

El más fuerte crecimiento laboral se da en los campos de la atención médica, ciencia, técnica e informática, que usualmente requieren al menos de una formación terciaria.

"Los antiguos empleos no van a regresar. Necesitamos invertir en educación y capacitación para que la gente esté preparada para ocupar estos puestos altamente calificados y remunerados del futuro", declaró Eric Spiegel, presidente y presidente ejecutivo de Siemens Corp.

Siemens está reclutando personas en estados donde el desempleo es alto. Pensilvania, Florida, Texas, Carolina del Norte, Nueva Jersey, California, Illinois, Georgia y Nueva York tienen desempleos que oscilan entre el 8 y el 12,1%.

Según la Junta de Directivos, los trabajadores con destrezas en computación, matemática o ciencias tienen más chances de conseguir empleo, y un trabajador se postula por tres de cada uno de estos puestos publicitados. En comparación, hay aproximadamente tres personas por cada empleo vacante en el sector de ventas.

Abundancia de empleos bien remunerados. Pocos de los miles de puestos vacantes en el sector de las manufacturas son mal remunerados.

Trabajadores de los niveles más bajos pueden ganar hasta US$30 la hora, y los salarios anuales para ingenieros oscilan entre US$75.000 y US$100.000 . En Siemens, el salario potencial promedio ofrecido para sus puestos vacantes es de US$89.000 al año.

El sector de las manufacturas perdió su atractivo durante la década de 1990, cuando las compañías empezaron a trasladar la producción a países asiáticos como China, en busca de mano de obra barata. Pero los aumentos salariales en China están forzando a muchas empresas a llevar la producción de vuelta a sus países de origen.

Si bien el sector representa cerca del 12% del PIB de Estados Unidos y alrededor del 10% del empleo no-agrícola total, ha sido el principal pilar de apoyo para la economía y uno de los sectores mejor remunerados.

La escasez de trabajadores calificados también se ve agravada por la crisis en el mercado inmobiliario, la cual está dificultando la tarea a los estadounidenses de reubicarse donde están los empleos.

La crisis en el mercado inmobiliario dejó a muchas personas con préstamos hipotecarios endeudadas con instituciones financieras por más de lo que valen sus viviendas, lo que les dificulta la tarea de vender.

Echar mano del Ejército. Con la esperanza de salvar la brecha de calificación de su personal, compañías como Siemens y ATS están acudiendo al Ejército, apuntando a los veteranos. Siemens está emprendiendo programas de formación, mientras que ATS está realizando planes de capacitación para jóvenes.

"Hemos encontrado que los veteranos tienen una vasta formación y experiencia técnicas que obtienen durante el servicio militar y estas capacidades son extremadamente valiosas para nosotros y se ajustan bien con muchas de nuestras más de 3.000 vacantes abiertas", explicó Spiegel.

Siemens ha contratado a 450 veteranos del Ejército en lo que va de este año.

Otros están asociándose con organismos profesionales como la Sociedad de Ingenieros Manufactureros (SME, por sus siglas en inglés), que ha desarrollado cursos a través de internet para dar apoyo a sus miembros.

"No estamos llenando el proyecto con suficientes candidatos para estos puestos. Tenemos este problema desde hace tres o cuatro años", indicó Mark Tomlinson, director ejecutivo de SME.

Pero la solución a largo plazo es la reforma del sistema educativo nacional para que esté a la altura de los desafíos actuales e invierta más en formación vocacional, dicen líderes de la industria.

"A menudo la gente dice que tenemos formación vocacional, pero ésta está dirigida a la tecnología y las oportunidades laborales de ayer. No estoy seguro de que los educadores estén al tanto de lo que necesita ser enseñado exactamente para el contexto actual", afirmó Owens de ATS.