Milán. Los azotes de medio siglo de agricultura intensiva deben dar lugar a una propuesta más sustentable si los agricultores quieren alimentar al mundo en el 2050, dijo el lunes la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

La producción agrícola global debe crecer un 70%, lo que incluye un alza de casi un 100% en los países en desarrollo, para alimentar al mundo en el 2050, dijo la FAO.

Al mismo tiempo, los agricultores deben conservar recursos y proteger al medio ambiente, dijo la FAO, que estima que la población del mundo subirá a alrededor de 9.200 millones en el 2050 desde los 6.900 millones del 2010.

El cambio climático y la creciente competencia con otras industrias por tierras, agua y energía implican que la agricultura ya no puede depender sólo de la producción intensiva de cultivos.

Esa técnica causó la degradación de la tierra, el uso excesivo de agua, plagas resistentes y otros problemas en muchos países, dijo la FAO en su informe.

"También está claro que los sistemas actuales de producción y distribución de alimentos no están logrando alimentar al mundo", dijo el organismo, que señaló que la cifra total de gente desnutrida en el 2010 se estimó en 925 millones, el nivel más alto en 40 años.

La meta de alimentar al mundo se hace difícil además por la escasez de nuevas tierras en condiciones para expandir la cosecha, dijo la agencia.

Se necesita una nueva iniciativa basada en la intensificación sustentable de la producción de cultivos para que los agricultores puedan producir más desde el mismo área territorial, que suba el rendimiento y al mismo tiempo conserve recursos y recorte el impacto negativo sobre el medio ambiente, dijo la FAO.

Los pasos requeridos incluyen el uso de semillas de alto rendimiento, incluyendo transgénicas, además de una mezcla de fertilizantes minerales y suministros naturales, el uso eficiente del agua y el uso limitado de pesticidas junto a la rotación de cultivos.

Esto debería ayudar a que los pequeños productores aumenten sus ingresos con el alza de su producción y la reducción de costos, dijo el informe.

Los pequeños productores, especialmente en países en desarrollo, necesitarían apoyo financiero, técnico y educativo de gobiernos y organizaciones internacionales, según la FAO.