Roma. El cambio climático repercutirá en la disponibilidad de agua para producir alimentos y en la productividad de los cultivos en las próximas décadas, advirtió un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

El estudio científico "Cambio climático, agua y seguridad alimentaria" detalló una alteración en el ciclo natural del agua en todos los continentes.

En general, se prevé una aceleración mundial del ciclo hidrológico, ya que las temperaturas subirán la tasa de evaporación de la tierra y el mar, como una mayor desertificación de las zonas escasas del elemento vital.

"Tanto los medios de vida de las comunidades rurales como la seguridad alimentaria de las poblaciones urbanas se encuentran amenazados", dijo Alexander Mueller, Director General adjunto de la FAO para Recursos naturales.

Por regiones, los desórdenes se darán en el Mediterráneo, en zonas semiáridas de África, Australia y América donde se afectarán los cauces y la alimentación de los ríos; en Asia, en las zonas glaciares y en los deltas fluviales; y en la selva, en el aumento y disminución de las precipitaciones.

Es previsible que la mayor frecuencia de sequías y la pérdida de glaciares (40% a nivel mundial) promueva un mejor aprovechamiento del agua subterránea y de superficie para el riego agrícola.

El incremento de las temperaturas y de la tasa de  evapotranspiración alargará la temporada de crecimiento de los cultivos en las zonas templadas del norte, reducirá la duración en casi todos los demás lugares y descenderá el rendimiento de los cultivos.

Propuesta de la FAO. En el documento se propone que las autoridades políticas de cada país implementen sistemas efectivos para la contabilidad del agua, los trasvases y las las transacciones de agua para tomar decisiones sobre la forma en que los recursos pueden ser gestionados y utilizados.

Además se aconseja una serie de medidas a los productores como planificar de mejor manera las cosechas -adelantándolas o atrasándolas-, reducir el uso del agua, optimizar el riego, mantener la humedad del suelo, y utilizar cultivos de raíces profundas para aprovechar el recurso hídrico.

La organización también aconsejó ahondar en la investigación de estos fenómenos, ya que se conoce poco sobre cómo será el impacto del cambio climático en el agua para la agricultura a nivel regional y subregional, y dónde estarán más amenazados los campesinos.

El informé aconsejó que es necesario "una mayor precisión"  para entender el alcance y localización de los efectos en los recursos hídricos, como poder "cartografiar la vulnerabilidad es una tarea clave a nivel nacional y regional".