Milan. La producción mundial de cereales del 2011 será menor a lo esperado por adversas condiciones climáticas en Europa y Estados Unidos, y la producción será inferior al consumo, lo que mantendría volátiles a los precios, dijo este martes la agencia alimentaria de la ONU.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) recortó sus estimaciones globales de producción de cereales justo cuando se reúnen los ministros de agricultura del grupo de las 20 principales economías del mundo en Francia para establecer formas de mitigar la amenaza de la escasez alimentaria y de controlar los aumentos de precios.

La FAO bajó su proyección de la producción mundial de cereales a 2.302 millones de toneladas en el 2011 desde una estimación previa de 2.315 millones, por un recorte oficial en la proyección estadounidense de maíz y en las expectativas de menores cosechas de trigo y cebada en la Unión Europea.

Semanas atrás, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos recortó su estimación para la cosecha de maíz estadounidense.

"Con una producción total de cereales en el 2011 por debajo de la utilización anticipada, es probable que los precios internacionales se mantengan elevados, especialmente en los mercados de trigo y de granos forrajeros", dijo la FAO en su informe.

"Con inventarios de granos que siguen en niveles bajos, especialmente para el maíz, los precios internacionales de los cereales no sólo se mantendrían altos sino también volátiles en la campaña del 2011/12", agregó el informe.

Las existencias cerealeras mundiales a fines de la campaña 2011/12 bajarían un 0,6 por ciento a 486 millones de toneladas, dijo la FAO, recortando su proyección previa de 494 millones de toneladas.

La utilización mundial de cereales en la campaña 2011/12 subiría un 1,2%, aunque la estimación es inferior al 2% de 2010/11, debido a una desaceleración en la demanda para la producción de biocombustibles, dijo la FAO.

El organismo recortó su panorama para la producción mundial de trigo a 671 millones de toneladas, desde una estimación previa de 674 millones de toneladas, luego de que las cosechas de Estados Unidos y la UE fueron golpeadas por una sequía, pero confirmó su pronóstico de una fuerte recuperación de la producción en Rusia tras el clima seco del 2010.