Más de 100 millones de pesos (US$23.056.300) invertirá la multinacional Faurecia para producir en la Argentina autopartes que hoy importa desde otras filiales de la compañía, según le informó el director ejecutivo de la firma, Yann Delabriere, a la ministra de Industria, Débora Giorgi.

La jefa de dicha cartera recibió a Delabriere y al vicepresidente para América del Sur de la división Asientos de la multinacional autopartista.

Los ejecutivos indicaron a la ministra que la empresa invertirá más de 100 millones de pesos para producir en las plantas de la Argentina paragolpes pintados, y nacionalizar acero para estructuras metálicas y fundas para asientos de automóviles.

La inversión implica además la creación de 120 puestos de trabajo distribuidos entre las plantas de producción de interiores y los paragolpes, ambas ubicadas en el partido bonaerense de Malvinas Argentinas.

"Uno de los ejes de nuestra política automotriz es aumentar la integración de piezas y partes fabricadas en el país, y sustituir productos importados con calidad y precio", dijo Giorgi, y resaltó que "no es casualidad que una fabricante líder mundial de autopartes, como lo es Faurecia, siga invirtiendo en el país para aumentar su producción y generar empleo argentino".

La empresa ya sustituyó importaciones por 175 millones de pesos en 2011, y con el proyecto de inversión anunciado se profundizará el proceso de sustitución, informó el Ministerio de Industria en un comunicado.

El año pasado Faurecia vendió en Argentina por cerca de 870 millones de pesos (con un 45% de contenido local), y en 2012 estima facturar 1.150 millones de pesos (US$265 millones) y con un incremento de contenido local, para alcanzar el 60%.

Faurecia invertirá 95 millones de pesos (US$21,9 millones) para iniciar la producción en Argentina de paragolpes pintados, con una tecnología hasta hoy inexistente en el país.

Parte de esta inversión estará financiada por el Programa de Financiamiento Productivo del Bicentenario.

Por otra lado, destinará otros 6,6 millones de pesos (US$1.521.720) para nacionalizar estructuras metálicas para asientos que hoy importa de sus plantas de España y Alemania, y fundas para asientos que actualmente se producen en Brasil.