Cancún, México. El presidente mexicano Felipe Calderón, anfitrión de las discusiones sobre cambio climático entre las 194 naciones de la Organización de Naciones Unidas en esta ciudad, dijo que todo parece indicar que se llegará a un acuerdo sobre temas menores hacia fines de esta semana en Cancún.

El mandatario puso como ejemplo un "fondo verde" para los países pobres, pero no sobre un tratado exhaustivo en relación a emisiones globales.

Para Calderón, el posible acuerdo de Cancún tal vez no sea un gran pacto, pero sería un paso adelante.

Durante un evento de la conferencia, Calderón destacó que si a veces es difícil alcanzar un acuerdo entre dos partes, alcanzar un acuerdo entre 200 es mucho más difícil, refiriéndose a los temas más importantes que tratarán los países.

El presidente mexicano citó problemas económicos en la mente de muchos países, refiriéndose específicamente a Estados Unidos, lo que hace más difícil el logro de los acuerdos.

Pero Calderón dijo que veía progresos en algunos temas clave, como la creación de un mecanismo para distribuir dinero a través de un fondo verde, acordado en la ronda previa de las conversaciones de cambio climático en Copenhague. Dijo que ya había US$29.000 millones comprometidos para que el fondo financie proyectos de energía limpia en países pobres, junto a una desaceleración de la deforestación y el establecimiento de mecanismos para transferir tecnologías verdes.

Sobre el fondo verde, Calderón dijo que quería que comenzara a operar inmediatamente, y no esperar a la próxima ronda de conversaciones, y añadió que los temas más espinosos probablemente tengan que esperar.

Para Calderón, el posible acuerdo de Cancún tal vez no sea un gran pacto, pero sería un paso adelante. Algunas naciones industrializadas, especialmente Japón, quieren que los países en desarrollo se comprometan a vincular legalmente las reducciones de gases de efecto invernadero.

De acuerdo al actual marco de las negociaciones -el Protocolo de Kyoto de 1997- solo las naciones desarrolladas son las destinatarias de metas específicas. Estados Unidos firmó el tratado pero nunca lo ratificó. Japón está considerando no participar de Kyoto cuando venza en 2012, lo que genera temores de que otras naciones no renueven el tratado.