Lima. Se está pasando rápidamente de un fenómeno de El Niño moderado a un fenómeno La Niña que todavía no ha sido definido, y podría tratarse de una versión leve, moderada o severa, consideró el director ejecutivo de Cultivida, Rodrigo Santillán.

“La zona más favorecida con la Niña será la costa central dedicada principalmente a la pesca y agroexportación. En cuanto a los sembríos de agroexportación como los espárragos, se espera que estos aumenten su calidad de punta en el turión”, señaló.

Agregó que también se sabe que muchos de los frutales de exportación como la uva, arándanos y en menor medida los paltos y mangos, requieren cierto nivel de frío para maximizar importantes parámetros de calidad.

Santillán resaltó que en Perú, la zona que podría ser las más afectada por La Niña es la sierra sur donde se esperan sequías y heladas (el llamado friaje).

Añadió que en la sierra norte, el efecto sería muy parecido al de un Niño leve o moderado con intensas lluvias y huaycos en la sierras de Cajamarca y Piura principalmente.

El especialista dijo que en las zonas de ceja de selva, aunque es difícil generalizar por su amplitud, La Niña será beneficiosa para la agricultura del café como consecuencia de la reducción de lluvias que se espera disminuya la presión de la roya amarilla.

Santillán recomendó que para hacer frente a las nuevas plagas que traería este fenómeno se deberían cambiar los métodos de control, ya que históricamente, El Niño ha sido más virulento en insectos mientras que La Niña trae con más fuerza el ataque de enfermedades ocasionadas por hongos.

“El Manejo Integrado de Plagas nos enseña que el buen manejo agronómico y control oportuno es la manera más económica de maximizar las cosechas de buena calidad y por ende la rentabilidad del agricultor. Además se recomienda el monitoreo constante y la asesoría externa para prevenir y controlar de manera eficaz y oportuna las plagas que se presenten”, explicó.

Indicó que en el caso de la sierra sería mejor trabajar no solo en la mitigación de corto plazo sino también avanzar en temas de largo plazo como el incremento de la resiliencia y adaptabilidad contra los friajes que son recurrentes.

“Lo primero que hay que hacer es proteger a las poblaciones vulnerables, protegerlas en su salud, alimentación y abrigo. Simultáneamente hay que prepararlas para que retornen a sus labores cotidianas una vez La Niña haya pasado”, sostuvo.