Moscú. Brasil está retrasado en sus preparativos para la Copa del Mundo 2014 y enfrenta una batalla para construir nuevos estadios, aeropuertos y redes de transporte a tiempo para el evento, dijo el viernes el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke.

"No voy a decir que Brasil comenzó demasiado tarde (pero) no estamos avanzados en Brasil", dijo Valcke en un discurso en Rusia, que organizará la siguiente Copa del Mundo en el 2018.

"No tenemos estadios, no tenemos aeropuertos, no tenemos un sistema nacional de transportes en funcionamiento", dijo en un foro sobre fútbol en Moscú.

Fuertes cuestionamientos. Brasil, el país que más mundiales ha ganado, con cinco títulos, ha sido fuertemente criticado por sus preparativos desde que ganó el derecho a organizar el primer torneo desde 1950.

Un nuevo estadio para la mayor ciudad de Brasil, Sao Paulo, ya fue descartado para la Copa Confederaciones del 2013, que sirve como ensayo general para el Mundial, mientras que el aumento de costos ha entorpecido los planes de nuevas edificaciones.

"Entregar estadios es la parte más importante (...) es un montón de trabajo. El estadio de Sao Paulo definitivamente no es un estadio de la Copa del Mundo y es por eso que está cerrado", dijo Valcke.

El funcionario, el número dos de la FIFA y a quien se atribuye ampliamente el éxito del torneo del año pasado en Sudáfrica, dijo en Moscú que Rusia debería apuntar a estar lista en el 2016, dos años antes de que comience el Mundial.

Valcke declinó a comentar directamente sobre el escándalo de dinero por votos que rodeó la reciente elección de presidente de la FIFA y sólo agregó que era "agradable hablar sobre fútbol".

Lucrativo. El presidente ejecutivo del comité organizador de la Copa del Mundo de Rusia, Alexei Sorokin, dijo en el foro que el plazo del 2016 era "absolutamente realista", pese a tener que construir o renovar cada estadio.

"Tenemos que construir mucho. Nunca hemos escondido el hecho de no tener un solo estadio que cumpla con los estándares de la FIFA", declaró.

Rusia ha nominado a 13 ciudades sede para el evento, una cifra que podría verse reducida, mientras el costo total para la nueva infraestructura ha sido calculado en unos 10.000 millones de dólares.

Sorokin afirmó que ese monto provendrá de inversionistas privados y fondos estatales, y agregó que una parte ya había sido considerada en los planes presupuestarios del Gobierno para mejorar la infraestructura rusa.

"Estamos motivando a los dueños de estadios a atraer tanta inversión privada como sea posible. Se supone que sea lucrativo", manifestó.

Sorokin desestimó temores sobre racismo en Rusia, que consideró como "no representativos del humor general", pero admitió que eran "difíciles de controlar".

El ex campeón mundial con la selección de Brasil Roberto Carlos, que firmó en febrero con el club ruso Anzhi Makhachkala, fue blanco de racismo esta semana, cuando le lanzaron una banana durante un partido de la liga local.

Y el campeón de la liga rusa, Zenit St. Petersburgo, fue multado con 300.000 rublos (US$10.661) luego de que un hincha le ofreció al mismo jugador una banana durante una ceremonia previa a un partido en abril.