Sídney, Australia. El fabricante de vehículos Holden, filial de General Motors en Australia, anunció este lunes que recortará 500 puestos de trabajo en ese país debido a la caída de la demanda de vehículos y la fuerte apreciación de la moneda local.

El director ejecutivo de Holden, Mike Devereux, dijo que 400 puestos de trabajo serán recortados, mediante bajas voluntarias, en la planta que tiene en el estado de Australia del Sur y otros cien en el de Victoria, según la cadena local ABC.

La empresa explicó que necesita reducir su producción de 400 a 335 coches al día para poder equiparar la demanda, en momentos en los que la importación de otros vehículos a menor coste han desalentado a sus clientes a adquirir los modelos Cruze y Commodore, que se producen localmente.

Devereux comentó que la fuerte apreciación del dólar australiano supone que la producción local sea actualmente un 60% más alta que hace diez años.

Holden, que emplea a unas 4.000 personas en Australia, ya recortó unos 170 puestos de trabajo el año pasado.

El fabricantes ha recibido en los últimos doce años más de US$2.262 millones (1.760 millones de euros) en ayudas por parte del Gobierno australiano.

Además el año pasado el gobierno australiano anunció que destinaría unos US$287 millones (217 millones de euros) a un plan de ayuda para GM Holden después de que la empresa expresara el posible recorte de unos 12.000 empleos y la posibilidad de suspender sus operaciones en el país para 2016.

Esta ayuda es parte de un plan gubernamental para apoyar a la industria local de fabricación de vehículos que se ha visto golpeada por la fuerte apreciación del dólar local y la competencia de otros países.