Pekín. Una peligrosa descarga de cadmio de una compañía minera contaminó largos tramos de dos ríos en el sur de China y funcionarios advirtieron a los 3,7 millones de habitantes de Liuzhou, en la región de Guangxi, que evitaran beber agua de uno de los afluentes, según reportaron los medios este viernes.

La contaminación de ríos con desechos tóxicos de fábricas y granjas es un tema cada vez más delicado en China, lo que ha llevado a autoridades a pedir regulaciones más estrictas, aunque el problema sigue empeorando.

Funcionarios abrieron las compuertas de cuatro plantas hídricas en el río Longjiang, un afluente del Liujiang que atraviesa la ciudad de Liuzhou, con la esperanza de diluir los contaminantes después de que el tóxico cadmio - que puede provocar cáncer - fuera detectado hace casi dos semanas en Hechi, dijo la agencia de noticias Xinhua.

Numerosos peces murieron pese a los esfuerzos de funcionarios de emergencia locales por disolver el cadmio arrojando toneladas de neutralizantes al río, y hubo reportes de pánico entre la población, que se apresuró a comprar agua embotellada.

Xinhua declaró que funcionarios responsabilizaron a la firma Guangxi Jinhe Mining Co. por la filtración del 15 de enero, pero no estaba claro por cuánto tiempo estuvo la empresa descargando contaminantes al río o el alcance de los daños.

Este viernes fueron detectados elevados niveles de cadmio en Liuzhou, situada a más de 130 kilómetros río abajo de la minera, de acuerdo a un reporte.

La agencia Xinhua citó al jefe del departamento de medio ambiente de Liuzhou, Gan Jinglin, cuando dijo que el agua en la ciudad cumplía con los estándares nacionales y que consumirla era seguro.

Sin embargo, agregó que las autoridades locales habían advertido a los ciudadanos que no bebieran el agua de las secciones contaminadas del río, y que el gobierno comenzó a evaluar fuentes hídricas alternativas ante el temor de que los tóxicos se sigan propagando.