Washington. La Administración de Aviación Federal de Estados Unidos confirmó este miércoles que ordenó inspecciones obligatorias de los nuevos Dreamliner 787 de Boeing tras el hallazgo de filtraciones de combustible que fueron vinculadas a errores de manufactura en plantas de la compañía.

Una orden de seguridad dispone inspecciones en las conexiones de combustible con los motores para asegurarse de que éstas se encuentren correctamente ensambladas e instaladas, dijo la FAA (por sus siglas en inglés).

La orden "convierte en obligatorias las inspecciones ya recomendadas por Boeing", dijo la compañía el martes.

Un nuevo 787 Dreamliner usado por United Airlines con 184 personas a bordo tuvo que realizar un aterrizaje de emergencia en Nueva Orleans el martes luego de experimentar problemas técnicos en un vuelo de Houston, Texas, hacia Newark, en Nueva Jersey.

Las dificultades mecánicas constituyen un revés para Boeing, que se ha visto agobiado por problemas de producción que retrasaron la entrega de los 787 por tres años y medio.

United, el único operador estadounidense, cuenta con tres 787. Otras 33 aeronaves comerciales en servicio se encuentran en manos de operadores privados, dijo FAA en un comunicado enviado por correo electrónico.

Las filtraciones de combustible fueron ocasionadas por ensamblaje inadecuado de las conexiones o acoplamientos en fábricas de Boeing, indicó.

La orden de seguridad requiere que los trabajadores inspeccionen las instalaciones de las líneas de conexión del combustible a los motores en un plazo de siete días desde su publicación.

Dentro de 21 días, los operadores deben revisar el ensamblaje correcto de las conexiones.

Boeing dijo el martes que conexiones de combustible mal ensambladas pueden provocar filtraciones, pérdida de potencia del motor e incluso incendios. Pero indicó que había "múltiples niveles del sistema para garantizar que ninguna de estas cosas ocurran".

Las acciones de Boeing bajaban 0,8% a US$73,44 a las 16:30 GMT.