Trabajadores de la refinería Isla, operada por la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) en Curacao, depusieron en la noche del domingo una breve huelga con la que buscó presionar para que se reinicie la producción en la planta, dijo el lunes el sindicato.

Los empleados se declararon en huelga el sábado como medida de presión ante los retrasos que ha tenido el reinicio la instalación, que acumula cinco meses casi completamente detenida por fallas aún no resueltas por la compañía que le provee agua, electricidad y vapor.

"Ayer en la noche culminó la huelga de trabajadores petroleros de la refinería Isla", dijo el presidente del sindicato que agrupa a los obreros, Angelo Meier.

Meier añadió que el ministro de Energía de Curacao, Humprey Davelaar, prometió en una reunión con los obreros hacer cambios en la gerencia del Cuoc (Curacao Utilities Operation Company), encargada de suministrar servicios industriales a la refinería y que no ha solventado recurrentes fallas en su operación.

El ministro de Energía de Venezuela y presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, aseguró más tarde el lunes que el conflicto se limita a los trabajadores con el Cuoc y no con Pdvsa.

"Los trabajadores no tienen problemas con nosotros. Nosotros no vamos a abandonar las operaciones, tienen plena estabilidad (laboral).
Hemos aprovechado ese caída en el suministro de energía para hacer las operaciones de mantenimiento", dijo Ramírez a la cadena estatal Telesur.

Los embates de la breve huelga de trabajadores se observaban el lunes en las gasolineras de Curacao, muchas de las cuales permanecían cerradas a la espera de suministro.

"Los trabajadores en conflicto en ningún momento impidieron el ingreso del personal a sus labores. Lo que hicieron fue impedir el reingreso de los camiones que transportan combustible, después de que salían de las instalaciones para abastecer las estaciones de gasolina", dijo el gerente de la refinería Isla, Manuel Medina, citado en un comunicado.

La prensa local asegura que el Cuoc, administrado por el gobierno de Curacao y la japonesa Marubeni, afronta problemas de liquidez para acometer la inversión de US$7,1 millones que requiere para completar un programa de mantenimiento a sus compresores y calderas.

"Los trabajadores piensan que con un nuevo gerente las cosas se van a dar de manera más responsable", dijo Meier.

En la refinería, que tiene capacidad para procesar 335.000 barriles por día (bpd), la única de las plantas que está funcionando es la de lubricantes, debido a la inestabilidad del suministro eléctrico, dijeron fuentes de la instalación.

Pdvsa ha sufrido constantes trabas en su circuito nacional e internacional de refinación, que la han forzado a importar de manera recurrente derivados terminados y componentes para elaborar combustibles.

La semana pasada reinició operaciones el craqueador catalítico de la refinería El Palito, con capacidad para elaborar 60.000 bpd de derivados, que se había detenido durante el proceso de arranque de la planta tras problemas eléctricos.

Sin embargo, falta por reiniciar el flexicoquer de Amuay, de 64.000 bpd de capacidad, que fue sometido desde abril a un mantenimiento programado de 45 días que se ha prolongado más de lo previsto y que finalmente sería completado este mes.

Venezuela, que opera Isla desde 1985, ha mantenido conversaciones con el gobierno de Curacao para concretar su compra, pese a recientes roces con sus autoridades por unas bases militares estadounidenses instaladas en su territorio.