El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo de tipo A por US$300 millones, que será complementado con un préstamo sindicado B de aproximadamente US$300 millones para financiar Etileno XXI, el mayor proyecto petroquímico privado de México.

El préstamo se otorgará a Braskem-Idesa SAPI, una empresa conjunta integrada por la brasileña Braskem SA y el Grupo Idesa de México, con el propósito de desarrollar, construir y operar un complejo petroquímico integrado en el estado de Veracruz.

El complejo se compone de una planta de cracking de etano y tres plantas de polimerización con una capacidad anual nominal de cerca de 1 millón de toneladas de polietileno, insumo clave para fabricar plástico. Pemex Gas y Petroquímica Básica de México suministrará el etano que utilizará como materia prima.

“El proyecto fortalecerá la competitividad de México mediante la adopción de tecnología de punta que ayudará a limitar la huella de carbono de esta industria”, dijo Hans Schulz, gerente general del Departamento de Financiamiento Estructurado y Corporativo (SCF, según sus siglas en inglés) del BID. “La participación del BID también contribuyó a la elaboración de programas que garanticen el equilibrio de género y la creación de empleo local en el proyecto”.

En una amplia gama de industrias, el plástico está reemplazando a materias primas caras tales como el aluminio, la madera, el vidrio y el acero, apoyando el desarrollo de negocios. El polietileno se utiliza en una variedad de industrias, ya que es un componente esencial en la producción de electrodomésticos, cables, vehículos, envases para alimentos y otros productos. Al apoyar el proyecto Etileno XXI, el BID espera lograr amplios beneficios para pequeñas y medianas empresas mexicanas en los sectores manufacturero y de alimentos.

“Este nuevo complejo petroquímico es uno de los más eficientes en las Américas y aumentará la producción de un insumo esencial para la industria del plástico y a precios muy competitivos”, dijo Jorge Gallón, jefe del equipo de proyecto de SCF.

El proyecto le permitirá a México aprovechar el know-how brasileño y tecnologías de punta que servirán para modernizar sus métodos de producción de polietileno, apoyando la estrategia del gobierno mexicano para impulsar la competitividad y el desarrollo industrial.

Etileno XXI utilizará las abundantes reservas de etano de México como insumo, evitando el equivalente a 840.000 toneladas anuales en emisiones de CO2, comparado con la producción basada en nafta.

Se espera que el proyecto ayude a mejorar la vida de amplios segmentos de la población en Veracruz. Ubicado en el municipio de Nanchital, el complejo genere hasta 9.800 puestos de trabajo durante la fase de construcción y unos 3.000 empleos directos e indirectos cuando comience a operar en 2015.

Etileno XXI es la mayor inversión emprendida por una empresa privada brasileña en México. Asimismo es el mayor proyecto conjunto entre compañías de ambos países. Se estima que Etileno XXI generará alrededor de US$200 millones anuales en ingresos fiscales.