Nueva York. Cada vez más empresas estadounidenses están advirtiendo que sus resultados no cumplirán con las expectativas del mercado y muchos empiezan a apuntar con el dedo a Europa, a la que culpan de su magro desempeño.

A medida que se acerca la temporada de resultados del segundo trimestre, la crisis de deuda de la zona euro, la débil demanda desde el Viejo Continente, el retroceso de la moneda única y su impacto sobre la economía mundial estarán cada vez más en el centro de la escena.

Un estudio de Thomson Reuters sobre 85 de las 500 empresas del índice amplio Standard & Poor´s registró al menos 20 firmas que mencionan a Europa como una de las causas de un peor pronóstico.

Otras 15 señalaron a los movimientos cambiarios y 12 se refirieron en forma amplia a la incertidumbre económica global.

Incluso el puñado de grandes empresas de productos de consumo que afirman que la desaceleración económica de China está empezando a golpear sus ventas también dicen que se puede ver la sombra de la zona euro sobre el negocio.

Muchas fábricas chinas están siendo afectadas por la magra demanda europea.

A pesar que las cosas mejoraron un poco la semana pasada luego de que los líderes de la zona euro acordaran adoptar un paquete de medidas anticrisis, eso no sacará a Europa de las noticias del mundo corporativo, al menos en las próximas semanas.

"Europa es claramente un viento en contra que impacta sobre la demanda de bienes y servicios", dijo Kathy Karlic, vicepresidente de Wilmington Trust Investment en Buffalo, Nueva York. Wilmington Trust administra US$70.000 millones en activos.

Alrededor de un 14% de las ventas de todas las compañías del S&P 500 están ligadas a Europa y el efecto es significativo en términos generales.

El número de empresas que han dicho que sus resultados del segundo trimestre serán peores que los pronosticados supera al de las que sostienen que el panorama mejoró en una relación de 3,62 a 1, la más negativa en casi 11 años, según datos de Thomson Reuters.

Las empresas que mencionan Europa comprenden una amplia gama que va desde el fabricante de computadoras personales Hewlett-Packard al de productos básicos de consumo Procter & Gamble o la cadena de cafeterías Starbucks.

El jueves pasado, Ford Motor Co dijo que sus pérdidas fuera de América del Norte podrían triplicar los US$190 millones del primer trimestre, principalmente debido a Europa.

En general, el crecimiento estimado para las ganancias de las empresas del S&P 500 en el segundo trimestre es de un 5,8% interanual, según los datos.

Pero excluida la impresionante expansión proyectada para Apple Inc y el hecho que Bank of America comparará su resultado con un trimestre inusualmente malo, se espera un retroceso del 0,4%.

Y en términos de ingresos se anticipa una subida de solo el 1,7% en el trimestre para todas las compañías del índice.

Los inversores suelen esperar que los resultados impulsen las acciones, pero si las guías previas funcionan como una clase de indicador, las empresas están siendo mucho más pesimistas que optimistas.

Efecto cambiario. La debilidad del euro frente al dólar impacta en forma directa e inmediata sobre los ingresos en dólares de las empresas estadounidenses que tienen operaciones grandes en Europa.

También tiende a hacer que los bienes producidos en Estados Unidos sean menos competitivos en el extranjero. En el segundo trimestre, el euro cayó un 5,2% ante el billete verde.

"Tenemos un fortalecimiento del dólar, lo que no va a ser bueno para las multinacionales que operan en el exterior", dijo Jeff Schwarte, gerente de renta variable en Estados Unidos de Principal Global Investors en Des Moines, Iowa. La firma gestiona US$258.000 millones en activos.

El director financiero de la empresa de accesorios de indumentaria Fossil, Mike Kovar, advirtió que la fortaleza del dólar reducirá los resultados del segundo trimestre y de todo el ejercicio.

Consumidores. El sector de consumo tiene la peor relación entre una visión negativa y una positiva en las guías de resultados con 21 a 1.

Eso es a pesar de una caída del 18% en los precios del petróleo durante el segundo trimestre, lo que se espera reduzca los costos de energía tanto para las empresas como para los consumidores.

En su último reporte trimestral, Starbucks dijo que sufrió su primera caída en las ventas de mismas tiendas en Europa desde el 2009, con particular énfasis en Irlanda y Alemania.

"La situación es muy, muy difícil", dijo su presidente ejecutivo, Howard Schultz, en referencia a la economía del Viejo Continente.

La empresa de turismo Priceline.com también puso el foco en Europa y en el descenso del euro en su pronóstico trimestral, donde alertó acerca de una desaceleración de las reservas tomadas en el segundo trimestre.

"En este momento, Europa es un lugar difícil para hacer negocios, y mi predicción personal es que esto va a ser un poco más suave antes de ponerse más intenso", dijo el presidente ejecutivo de Hewlett Packard, Meg Whitman, durante una conferencia de la empresa en mayo.

Y no se trata precisamente de que las empresas estén recibiendo una gran ayuda en el resto del mundo. La economía de Estados Unidos no ha retomado el impulso económico y su Producto Interno Bruto se expandió solo un 1,9% anual en el primer trimestre, según datos difundidos el jueves.