Río de Janeiro. La Fiscalía brasileña presentó este martes una denuncia por corrupción activa, pasiva y lavado de dinero contra once personas por las irregularidades cometidas por la petrolera estatal brasileña Petrobras en la polémica compra del 50% de una refinería en Pasadena (Texas, Estados Unidos), informaron fuentes oficiales.

Entre los denunciados se encuentra el exsenador Delcidio do Amaral, quien ya fue detenido en 2015 en el marco del gigantesco caso de corrupción alrededor de Petrobras. El juez federal Sergio Moro, responsable en primera instancia del caso, deberá decidir si acepta o no la denuncia. En el caso de que lo haga, los once denunciados se convertirán en reos.

La polémica operación ocurrió en 2006, cuando Petrobras pagó US$360 millones a la belga Astra Oil por el 50% de la refinería. Un año antes, la empresa belga la había comprado entera por US$42,5 millones.

En 2012, Petrobras, debido a una cláusula del contrato, tuvo que pagar US$820 millones a Astra Oil para hacerse con el otro 50% de la refinería.

Según la Fiscalía, las investigaciones mostraron que la compañía belga pagó US$15 millones en sobornos a empleados de Petrobras para que ayudasen en el contrato de compra de la refinería.

La polémica operación ocurrió en 2006, cuando Petrobras pagó US$360 millones a la belga Astra Oil por el 50% de la refinería.

Los fiscales consideran que el fraude generó un gran prejuicio a Petrobras, porque además del coste, la refinería no atendió los requisitos de producción esperados.

Entre los denunciados también se encuentra el exvicepresidente de Astra Oil, Alberto Feilhaber, además de tres operadores financieros y seis extrabajadores de Petrobras.

Las pruebas recogidas por los procuradores de la Operación Lava Jato, como se conocen las investigaciones del caso de corrupción en Petrobras, iniciadas hace casi cuatro años, revelaron además el compromiso adicional de otros dos millones en concepto de coima pactado entre Feilhaber y dos antiguos funcionarios de Petrobras.

En mayo pasado, Petrobras anunció que ponía a la venta la refinería de Pasadena en el marco de un vasto programa de venta de activos para equilibrar su balanza financiera.