“El crecimiento de préstamos en Colombia, Perú, Brasil y Panamá se mantendrá, impulsado por las tendencias de sus economías internas”. A esa conclusión llegó Fitch Ratings en su presentación sobre las perspectivas para 2012 de la banca en América Latina, presentado este martes en Nueva York y donde se analizó el futuro cercano de las entidades financieras regionales y locales.

Para el caso puntual de Colombia, el informe detalla que “el crecimiento de préstamos rápidamente se recuperó a nivel pre-2008, mientras que la expansión de los bancos grandes en Centroamérica también ha ayudado a expandir los activos”. A lo que se refiere la calificadora es a la apuesta que han hecho varias organizaciones financieras del país por invertir en esta zona del continente. Por ejemplo, el reciente anuncio que hizo Davivienda, cuando salió de compras y se quedó con las filiales del HSBC en Honduras, El Salvador, Panamá y Costa Rica, tras pactar una transacción de US$801 millones. Esa operación se sumó a las anteriores compras que habían hecho Bancolombia, cuando adquirió el Banco Agrícola en El Salvador, y el Grupo Aval, cuando se quedó con el BAC Credomatic en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua.

Para Asobancaria, hacia el futuro, la banca colombiana enfrenta varios retos: “El primero es seguir creciendo con base en la profundización del crédito y la ampliación del acceso. Para lograrlo deberá continuar mitigando adecuadamente los riesgos y preservar, al mismo tiempo, la solvencia y la rentabilidad”. Y eso se logra, explica el gremio, con enormes esfuerzos para mejorar su eficiencia y reducir los costos administrativos. También tiene que ver con conservar la rentabilidad, que es tal vez el desafío apremiante para garantizar un adecuado flujo de recursos al sector y con ello, mantener el ritmo de expansión que requiere la economía.

Fitch apunta en el informe que precisamente de la expansión de algunos bancos en Centroamérica se avisora como una diversificación de ingresos y activos en sistemas con bajo nivel de penetración bancaria. Sin embargo, afirma que “esos países confrontan riesgos diferentes y en general han sido menos rentables que Colombia”. Aclara que esa reciente expansión (en Centroamérica) puede generar presiones sobre los altos niveles de rentabilidad observados en Colombia; aunque dichas operaciones vienen con una base de fondeo sólida y local, lo cual es una fortaleza de la que no se debe dudar.

Pronostica la agencia también que “los indicadores de calidad de activos se han beneficiado de políticas de préstamos conservadoras y algún efecto denominador por el rápido crecimiento”. Apunta que “las actuales reglas para cálculo de provisiones son conservadoras y proactivas; sin embargo, el rápido crecimiento debe ser siempre bien manejado”.

La cuestión es que el 2012 ya empezó como un año globalmente hablando con más complicaciones en Europa de las esperadas, con la economía China reduciendo su crecimiento y con un Foro Económico Mundial que identificó problemas macroeconómicos en la economía, pero no ofreció soluciones de fondo. Por el lado colombiano, apunta el gremio, podría venir un estrechamiento previsible de la postura monetaria. Habrá que esperar hasta abril para poder identificar la ruta que marcaron los bancos en el primer trimestre del año, uno de los indicadores en el que más se soportan los economistas para hacer las proyecciones de inversión y de retorno de utilidades durante el segundo semestre del año, con influencia directa en las utilidades no solo de los bancos colombianos, sino de toda la participación internacional.