El reporte “Banca centroamericana: después de la crisis, una evolución dispar”, elaborado por la firma calificadora de riesgo Fitch, señala que la banca costarricense fue una de las más golpeadas durante la crisis financiera internacional.

Entre las razones argumentadas sobresalen un aumento sensible en la morosidad de los bancos entre diciembre del 2007 y junio del 2011, y niveles menores de rentabilidad en relación con otros países de Centroamérica, destaca este lunes el portal Nación.com.

“Los sistemas bancarios centroamericanos aún exhiben niveles de rentabilidad de moderados a bajos. Destacan los resultados financieros de Panamá y Guatemala, mientras los de Costa Rica son los menores”, indica el informe.

Según Fitch, los bancos de la región continuarán controlando de manera gradual el deterioro en sus carteras, siempre y cuando la economía no sufra una recaída. Empero señala que la recuperación –a niveles previos a la crisis– le tomará mayor tiempo a El Salvador, Honduras, Costa Rica y Nicaragua.

Para los bancos locales, el desempeño menor puede ser atribuido al movimiento en el tipo de cambio, salarios más altos y un horizonte mayor de los bancos estatales para liquidar préstamos.

“La fuerte baja en el tipo de cambio provocó pérdidas cambiarias que afectaron las utilidades (en ese período)”, dijo Mauricio Aguilar, gerente de gestión corporativa del Banco Popular.

Leonardo Acuña, subgerente del Banco de Costa Rica, afirmó que varios factores influyen sobre la competitividad de la banca local en relación con el resto de países centroamericanos.