El crecimiento robusto del crédito y un buen margen de liquidez registrado en 2012 significan una racha ganadora para la banca centroamericana que continuará con la misma tendencia este año.

“Se anticipa que los sistemas bancarios continuarán creciendo en 2013 a tasas de dos dígitos, excepto en República Dominicana y en El Salvador, donde el ritmo será más lento”, reza el último informe bancario elaborado por la agencia calificadora Fitch Ratings.

Peter Shaw, oficial regional de crédito para Latinoamérica de Fitch, señala que en un entorno en el cual la incertidumbre a escala global ha significado resultados mixtos para bancos en países desarrollados, los bancos de la región continúan gozando de buenos resultados. “El crecimiento del crédito ha sido y continuará siendo el motor. En línea con las estimaciones del grupo soberano, esperamos que el crecimiento del préstamo se modere un poco comparado con los últimos dos años, pero seguirá en general alto”, dijo Shaw.

Como región y medido en dólares, durante 2012 el crédito creció alrededor de 15,8%, frente a un 10% observado en 2011, según datos de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (SECMCA).

Las perspectivas son que la calidad de la cartera de préstamos continuará mejorando, pero con diferencias importantes entre los países.

“Con tasas de interés en niveles históricamente bajos, mantener la calidad de activos cuyas carteras de crédito han visto una mezcla cada vez más dominadas por operaciones de individuos, hipotecas y PYMES será la variable clave en determinar los niveles de rentabilidad en el futuro”, advierte Shaw.

Un freno oportuno

La tendencia en calidad de activos sigue siendo sólida, con los préstamos deteriorados en un rango de 2 % a 4 %; sin embargo, se espera que la mayoría de países presente algún deterioro en sus índices de calidad de activos en 2013, no solo por la maduración de créditos y expansión a nuevos nichos de mercado, sino por el menor crecimiento económico esperado en el istmo.

Pero esto no significa malas noticias. Franklin Santarelli, director del grupo de instituciones financieras latinoamericanas de Fitch, explica que períodos de rápida expansión en otorgamiento de préstamos deben ser seguidos de una etapa de cautela con el fin de evaluar la calidad real de la referida expansión y evitar un endeudamiento rápido de las familias. “Nos sentimos cómodos con esta tendencia”, afirma.

El último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) prevé que el istmo cerró 2012 con un crecimiento promedio del PIB de 4,2%, con Panamá manteniéndose a la cabeza con 10,5% y El Salvador en el otro extremo con 1,2%.

Ángel Arita Orellana, analista de la SECMCA, explica que el control de la tasa de inflación y la estabilidad cambiaria han generado incentivos para el emprendimiento de proyectos de largo plazo y esto ha sido impulsado con la tendencia a la baja en las tasas de interés nominales en los meses recientes.

Por otra parte, ante la menor necesidad de constituir provisiones por préstamos incobrables, el crecimiento de préstamos, la recomposición de activos y algunos avances en eficiencia impulsarán las utilidades de los bancos en este año.

Los bancos de la región seguirán gozando de la robusta posición patrimonial que contribuye a la estabilidad sistémica. En palabras de Arita, la banca de C.A. “creció con calidad”.

Al considerar el comportamiento del crédito y las captaciones (que tuvieron un incremento regional de 8%), se concluye que en algunos países la liquidez bancaria se ha venido estrechando, pero se mantiene en mejores niveles que en 2008.

Casos destacados. La región centroamericana tiene tantas similitudes como diferencias en el comportamiento y los resultados de su actividad bancaria.

En el informe de Fitch destacan positivamente los casos de Panamá, Nicaragua y Costa Rica en cuanto a la rentabilidad, liquidez y solvencia de sus bancos.

La alta bancarización de la plaza panameña no ha sido obstáculo para el robusto crecimiento crediticio a tasas del 14,2% y que ha totalizado US$33,095 millones, especialmente en los nichos de hipotecas, consumo y construcción.

Los depósitos totales sumaron US$64,009 millones, lo que representó un crecimiento anual del 10,4% con respecto a 2011.

Nicaragua, a pesar de ser una de las economías más pequeñas, destaca por mantener los niveles de liquidez más holgados de la región, niveles de rentabilidad iguales a los registrados previo a la crisis y un crecimiento anual en créditos arriba del 29%, morosidad por debajo del 2% y crecimiento acumulado de depósitos del 5,8%.

Caso contrario al de estos países son El Salvador y Guatemala, que no han tenido tan buenos resultados en algunos indicadores.

Aunque en la plaza salvadoreña se ha roto una tendencia negativa y la otorgación de créditos superó levemente el 6%, se espera que en 2013 mantenga todavía un bajo crecimiento de préstamos, producto del rezago en la actividad económica y las conservadoras políticas de crédito que caracterizan la banca.

Mientras, la posición patrimonial del sistema bancario guatemalteco continuará siendo moderada, sostenida por la acumulación de utilidades. En opinión de Fitch, la banca guatemalteca mantendrá el reto de estrechar la aún importante brecha en su nivel de capitalización respecto al promedio de Centroamérica. Pese a esto, este sistema es el segundo de mayor crecimiento crediticio en la región (17,6%) y con un crecimiento acumulado en depósitos del 10,7%.

Para este año, las proyecciones hechas por la calificadora no están escritas en piedra y podrían modificarse por factores ajenos al control de los bancos. Estos se relacionan con el entorno macroeconómico local y con el impacto de una agravación del entorno internacional.