Fitch Ratings y Standard & Poor's rebajaron este martes  la calificación de los mayores bancos españoles, una nueva medida de desprestigio para la economía de España y una prueba del peligro de crisis que se apodera de la zona euro.

La mala calificación llegó incluso a las más grandes entidad financieras españolas, como Banco Santander y BBVA.

La agencia de calificación Fitch rebajó las calificaciones para la deuda a largo plazo de Banco Santander (Santander) y Banesto a AA-, desde AA, y la de Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) a A+ desde AA-.

Asimismo, la agencia ha castigado a CaixaBank, con una rebaja de su calificación crediticia hasta el nivel A, desde A+ , Banco Popular a BBB+ desde A- y Banco de Sabadell (Sabadell) a BBB+ desde A-, según publica ElMundo.es

La entidad de valoración lleva a cabo esta rebaja después de que la pasada semana rebajase en dos escalones (desde AA+ a AA-) el nivel como prestamista de España.

S&P, en tanto, redujo la nota de diez bancos y ha dejado en perspectiva 'negativa' (esto es, pendiente de una futura rebaja) a otros cuatro.

S&P señala que esta revisión en la calidad crediticia de la banca española está motivada por la rebaja en la nota al sistema financiero español desde el grupo '3' al grupo '4', dentro de su escala del uno al diez que mide la fortaleza del sector financiero en función del riesgo país.

En el caso de Banco Santander y BBVA, la agencia de calificación ha recortado su rating en un escalón, situándolo en ambos casos en 'AA-' desde 'AA'. Junto a las dos principales entidades financieras españolas, S&P ha rebajado el rating de otras ocho entidades más.

En concreto, la agencia ha rebajado desde 'AA' a 'AA-', con perspectiva negativa, la calificación de Banco Santander, así como de sus entidades subsidiarias Banesto, Santander Consumer y Santander UK, y la del BBVA.

En el caso del Banco Popular, Standard & Poor's ha decidido situar su actual calificación 'A-' en vigilancia con implicaciones negativas.