Ciudad de México. México ya cuenta con un “capital semilla” de 17.906 millones de pesos -US$961 millones- (equivalentes al 0.1% del PIB) de ahorro de largo plazo generados a partir de su riqueza petrolera, confirmó Mauricio Herrera, coordinador ejecutivo y administrativo del Fondo Mexicano del Petróleo para la Estabilización y el Desarrollo (FMPED).

El funcionario explicó en entrevista con Excélsior que esto fue posible gracias a los excedentes obtenidos el año pasado, en los cuales los ingresos del FMPED superaron en 55.973 millones de pesos (US$3.006 millones) lo estimado en la Ley de Ingresos de la Federación (LIF) 2017.

"Con esto ya empieza a convertirse en un fondo soberano. Lo que se busca es que el país cuente con un fondo que permita trasladar la riqueza petrolera de hoy a las generaciones venideras, y estabilizar las finanzas públicas en el futuro cuando ya no se cuente con estos recursos”.

Existen dos vías. Herrera refirió que hay dos vías para que el FMPED pueda generar ahorro de largo plazo.

Los US$961 millones que ya tiene el fondo de largo plazo aún no podrán financiar objetivos como la pensión universal, ciencia o infraestructura, debido a que primero, lo acumulado debe superar el 3% del PIB.

La primera es la de los remanentes, que es cuando las transferencias para cubrir el presupuesto superen el 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, aclaró que “por esta vía nunca se ha alcanzado el umbral”.

La segunda es por la de los excedentes, que es cuando los ingresos del FMPED superan lo estimado en la LIF, como ocurrió en 2017.

"Lo que se va al fondo de largo plazo por remanentes lo determina la Secretaría de Hacienda con fórmulas establecidas por ley, no es discrecional”, dijo. 

Tiene candados. El funcionario además aclaró que los 17.906 millones de pesos (US$961 millones) que ya tiene el fondo de largo plazo aún no podrán financiar objetivos como la pensión universal, ciencia o infraestructura, debido a que primero, lo acumulado debe superar el 3% del PIB.

Mientras se llega a esta meta, los destinos de esta reserva son para proteger los ingresos públicos cuando los ingresos tributarios no petroleros caigan en términos reales por dos años seguidos, o cuando los ingresos petroleros del gobierno sean inferiores a lo aprobado en la LIF.

"Pero aún para esto hay candados. Antes de usar los recursos de largo plazo, el gobierno debe utilizar primero los recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios. En el caso de que éstos se acabaran, ahí sí podrá solicitarlos, pero con previa autorización de dos terceras partes de la Cámara de Diputados, y el monto podrá llegar hasta que se alcance a lo aprobado en la LIF”.

Herrera aclaró que México podrá aspirar a seguir acumulando reservas a largo plazo por la vía de remanentes como en 2017, en tanto se alcanza el umbral de 4,7% del PIB.

Sobre el reciente cálculo de Excélsior de un billón de pesos que tendría la reserva de largo plazo si las reglas del FMPED se hubieran implementado desde el año 2000, dijo: “eso sólo considera los remanentes, imagina en los años donde no se llegó al 4,7% del PIB pero sí hubo excedentes. Tendríamos más”.