Sao Paulo. Los fondos de inversión globales, encantados por la creciente economía de Brasil, elevan la actividad de compras y captaciones de capital pese a la próxima elección presidencial, que no ven como un factor de riesgo, dijeron este miércoles ejecutivos del sector.

Firmas locales y globales aumentaron sus presentaciones para ofrecer fondos a inversionistas globales que buscan una mayor exposición a la economía de Brasil, que crece a su mayor ritmo en dos décadas.

Según un sondeo del grupo Empea, Brasil fue superado sólo por China como el principal destino de dinero de fondos de inversión en el 2009.

Advent International, que el año pasado logró recaudar US$1.650 millones para crear el mayor fondo de capital privado de Latinoamérica, realizó una serie de presentaciones en abril, a comienzos del período de la campaña electora.

El subdirector de la firma, Patrice Etlin, dijo que el tema político era visto como un "no evento" durante las reuniones.

"Tenemos factores locales que hasta el momento no han logrado permear las mentes de inversores globales", afirmó Etlin.

Agregó que las elecciones son vistas como "un no evento, y la inexistencia de riesgo político y de inversiones es algo nuevo para nosotros".

Los comentarios de Etlin remarcan la creciente confianza de que la política en general ha abrazado el modelo económico que defiende disciplina fiscal y monetaria y la libre empresa.

Los brasileños elegirán a un nuevo presidente, a gobernadores estatales y a parlamentarios, en ambas cámaras, el 3 de octubre.

En el pasado, las elecciones fueron marcadas por violentos movimientos cambiarios y de la tasa de interés, además de enormes salidas de capital, como sucedió en el 2002, cuando el presidente Luiz Inácio Lula da Silva resultó elegido.

La candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y ex jefa de gabinete de Lula, Dilma Rousseff, lidera los sondeos de intención de voto y podría ganar en primera ronda.

Los candidatos opositores José Serra y Marina Silva, como Rousseff, han prometido equilibrar la disciplina fiscal con la necesidad de elevar el ingreso familiar y crear nuevos empleos.